El texto que sigue es el editorial de Atenas Indymedia, publicado en esta página web con motivo del aniversario de la huelga y revuelta del 1 de mayo de 1886 en Chicago. Aunque pueden surgir dudas sobre la posibilidad (probabilidad) de realización de la propuesta del título, lo publicamos por ser sus planteamientos, constataciones y lenguaje en cierto grado distintos de los de los lemas que se escuchan o se leen en vísperas de movilizaciones como la del 1 de mayo.

131 años después de las reivindicaciones obreras en Chicago y el asesinato de ocho luchadores anarquistas, desgraciadamente todavía estamos obligados a luchar por lo obvio: Por la libertad, la igualdad, la dignidad y la prosperidad de todos. Todavía estamos obligados a luchar contra la injusticia, contra la explotación del hombre por el hombre, contra nuestra marginalización, contra nuestra transformación en seres dóciles, inseguros y reciclables, que no tienen derecho a hablar y a decidir sobre su presente y su futuro.

Como si n hubiera pasado un minuto desde aquella época. Como si la ciencia no haya logrado aliviar – si no eliminar- el dolor humano. Como si los valores del viejo mundo (que han sido superpuestos por el lucro a toda costa) no se hayan desvanecido, siendo incapaces de ir a la par con las necesidades de los humanos de todo el mundo de tener unas condiciones de vida decentes, y la posibilidad de poder expresarse de una manera creativa, garantizando que el fruto del esfuerzo personal y colectivo será devuelto y dispuesto a toda la sociedad, sin discriminaciones falsas, sin exclusiones violentas o encubiertas.

131 años después, todavía estamos obligados a luchar, porque nuestros deseos y nuestros objetivos aún no se han cumplido. Porque ningún “desarrollo” puede existir, si sirve a los intereses de los pocos en detrimento de los muchos. Porque nuestros sueños no se venden a alianzas oportunistas y a cambio de intereses personales instantáneos. Sin embargo, sobre todo estamos obligados a luchar porque hemos optado por permanecer hombres libres.

El texto en griego, portugués.

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