El 16 de febrero de 2015 una trabajadora fue despedida por la patronal de la cadena de supermercados AB Vasilopoulos por reivindicar sus derechos laborales. La trabajadora que durante 15 años estuvo trabajando a tiempo parcial (4 horas al día) en tres supermercados de la cadena, protestó por no haber cobrado las horas extras que había trabajado, por habérsele negado el derecho a un descanso de 10 minutos, y por haber resistido a la eliminación del domingo como festivo.

Al enterarse de lo anteriormente mencionado el encargado del supermercado en el que estaba trabajando, la presionó a dimitir. Como es bien conocido esta es una de las tácticas más corrientemente utilizadas por la patronal, para evitar pagar indemnizaciones a los trabajadores despedidos. La trabajadora se negó a dimitir y al mismo día fue despedida. Según la relativa denuncia publicada en la página web de los/las “Trabajadores/as en el sector comercio”, el director del supermercado declaró que la trabajadora fue despedida “porque hablaba mucho”… Por su parte la trabajadora despedida denunció a la patronal y calificó su despido de improcedente, pidiendo ser recontratada inmediatamente y cobrar el dinero que se le debe.

La cadena de supermercados AB pertenece al grupo de cadenas de supermercados Delhaize. Se trata de una empresa multinacional cuya sede está en Bélgica. AB lleva años aplicando la política del “reciclaje” de los trabajadores, presionando a dimitir a los que llevan unos años trabajando en la empresa, y despidiendo a aquellos que no dimiten. Los nuevos trabajadores son contratados con salarios reducidos y con contratos individuales sin los derechos laborales fundamentales. El terrorismo que ejerce a los esclavos asalariados que trabajan en sus supermercados incluye amenazas, humillaciones, intensificación del trabajo, eliminación de casi todos los derechos laborales, morosidad, y por supuesto recortes salariales y constantes despidos.

A mismo tiempo que trata a los trabajadores como esclavos, violando todos sus derechos, aterrorizándolos y pagándoles unas migajas, AB apoya y promueve la abolición del domingo como festivo, abriendo sus negocios los domingos, y haciendo descuentos del 10% a los que hagan la compra en domingo en sus supermercados…

En la misma página web se cita que la mayoría de los nuevos trabajadores en la cadena de supermercados AB han sido contratados a través de proyectos de Instituto Nacional de Empleo. Estos esclavos asalariados “desechables” firman contratos individuales a tiempo parcial y de duración definida. Una parte de su salario es pagada (subvencionada) por fondos del Marco Estratégico Nacional de Referencia, mientras que las contribuciones patronales son parcialmente pagadas por el Instituto Nacional de Empleo. Se trata de mano de obra barata, cuyo coste es mínimo para la patronal de AB.

En la misma denuncia de los/las “Trabajadores/as en el sector comercio”, realizada con motivo del despido de la trabajadora de Ab, se cita que “las soluciones de nuestros problemas como trabajadores están en nuestras manos, basta con que venzamos el miedo y que acabemos con el fatalismo Nuestros derechos y acervos (conquistas) laborales, así como nuestra dignidad colectiva, no van a ser concedidos por ningún mesías, sino que son conquistados con nuestra organización y acción colectivas en los lugares de trabajo”.

El sábado 28 de febrero de 2015 unas 100 personas realizaron una concentración de protesta fuera de uno de los supermercados de AB en el barrio de Jolargós. En este supermercado trabajaba la trabajadora despedida. El martes 3 de marzo de 2015, a las 8:30h, la misma colectividad realizará una concentración de protesta fuera de la Inspección del Trabajo de barrio en el cual se encuentra el supermercado en el que trabajaba la trabajadora despedida.

Fuente: https://orthostasia.wordpress.com.

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