Álimos, Atenas: Manifestación contra la Organización Internacional para las MigracionesÁlimos, Atenas: Manifestación contra la Organización Internacional para las MigracionesÁlimos, Atenas: Manifestación contra la Organización Internacional para las Migraciones
El 17 de diciembre de 2016 unas 150 personas tomaron parte en una manifestación contra el papel de la Organización Internacional para las Migraciones, en el barrio ateniense de Álimos. Durante la manifestación se pintaron lemas en la parte exterior de dos edificios de la Organización y en varios vehículos suyos. También, se arrojó pintura a la fachada del edificio central de la Organización. El texto que sigue es el que se repartió durante la manifestación.

Organización Internacional para las Migraciones significa represión, deportaciones y racismo institucional

1. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) fue fundada en 1951, y se autodenomina la mejor organización en el sector de las migraciones. Tiene una íntima colaboración con organizaciones (inter)gubernamentales y “no gubernamentales”. Fue constituida (fundada) como un comité intergubernamental para las migraciones en Europa, sin embargo, desde 1989 es llamada Organización Internacional para las Migraciones, bajo la égida de la ONU. En ella participan 155 países, entre ellos Grecia. Recientemente el papel de la OIM cambió de nivel, al integrarse oficialmente en la ONU. Ya tiene más jurisdicciones en el sector de la materialización de las políticas anti-migratorias. La OIM es la organización que, junto con otros “expertos” en la Europa-fortaleza y en la “seguridad a nivel mundial” (EUROPOL, FRONTEX, Policía Fronteriza y Costera Europea, Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Oficina Europea de Apoyo al Asilo) llevan a cabo la política de las fronteras cerradas o muy bien controladas, de las deportaciones y de la reclusión en centros de internamiento.

Estas políticas anti-migratorias constituyen una parte de las políticas de la Soberanía en general. Los Estados europeos y las formaciones interestatales y militares a nivel mundial, con las operaciones militares y el saqueo económico de las sociedades en varios lugares del planeta, primero fuerzan a poblaciones enteras a la emigración y a los que no pueden exterminar o encarcelar como sobrantes los usan como potencial humano barato y desechable en varios calabozos. La ilegalización y criminalización de los inmigrantes es un proceso que resulta en el descenso del precio del trabajo, intensifica las reacciones racistas en los “países de recibimiento”, y presupone no sólo la agresividad estatal sino la supuesta gestión humanitaria de ellas. Por eso las organizaciones como la OIM constituyen los mecanismos ideales para el embellecimiento de la barbarie de la Soberanía, junto con otras muchas herramientas de que disponen los Estados y los patrones (Organizaciones no Gubernamentales, medios de desinformación masivos, e.tc.). Porque pueden llamar repatriaciones a las deportaciones, porque pueden llamar proyectos de asistencia social y de humanismo a los programas de reclusión. Porque pueden llamar voluntarias a las deportaciones de los inmigrantes, si son el resultado de las políticas diacrónicas de su reclusión, intimidación y criminalización.

2. Esta organización aparece con una careta humanitaria, siendo algunas de sus actividades principales la distribución de artículos de primera necesidad en los centros de internamiento de los inmigrantes, el apoyo jurídico y la participación en “encuentros interfronterizos y intercientíficos” contra la trata de seres humanos. Además, participa en el programa de reasentamiento de Italia y Grecia a los otros países europeos, siendo un socio principal del programa desde 2011, y habiendo cobrado cientos de miles de euros. Simultáneamente, con este perfil se encarga de proyectos más grandes, como el regreso supuestamente voluntario de los y las inmigrantes a sus países de origen. Sin embargo, ¿cuán voluntario es este regreso? Los inmigrantes, después de pagar todo lo que tienen a los traficantes, se arriesgan de su vida para salir de sus países, y una vez pasadas las fronteras valladas, vigiladas por contingentes y fragatas de la OTAN, son recluidos en centros de internamiento, estando atrapados en estos cuarteles miserables durante meses, porque sólo así será atendida su solicitud de asilo. Esta es la vía única a la que la política humanitaria-antimigratoria de OIM llama repatriación voluntaria, junto a las deportaciones “legales”. Es obvio que en ambos casos se trata de una coerción a regresar, ya sea con medios psicológicos o violentos. Los inmigrantes son forzados a regresar a los países de los cuales han optado por huir o se vieron forzados a huir, ya que para los Estados europeos “filántropos” son “inútiles” e indeseados. Al mismo tiempo, esta estrategia funciona como una intimidación, así que se sometan los y las inmigrantes que se queden en los países que los “reciben”.

La hipocresía, sin embargo, de la OIM no se limita a o anteriormente citado. Empieza en su estatuto, que “reconoce el derecho a la libre circulación”, y llega a llamar a los inmigrantes “beneficiarios” de sus programas. Obviamente cuando dice “libre circulación”, se refiere al desplazamiento que conduce a la esclavitud moderna de las metrópolis occidentales y a los cuarteles de “hospitalidad” o de reclusión. Y los “beneficiarios” se beneficiarán si regresan a sus países aplastados. Esta desorientación intencionada hecha por la OIM es algo que promociona con fervor el nuevo gobierno, el cual parece que invierte en la obra ideológica y material (y en la “experiencia”) de esta organización, intentando materializar todos los acuerdos políticos y anti-migratorios previstos, con el embalaje humanitario necesario. El “humanismo” de la OIM es la receta necesaria del consenso social a los planes de la gestión policial y militar de los inmigrantes, y de la incorporación de cualquier voz que se oponga a ellos.

3. El 27 de mayo de 2016 fue firmado un acuerdo entre el Ministerio de Orden Público y de la Organización Internacional para las Migraciones, para “facilitar los procesos de regreso y el apoyo de las medidas de reintegración” de más de 20.000 inmigrantes a sus “países de origen” durante los próximos tres años. En este acuerdo se ve claramente la política que seguirá el Estado griego durante el próximo período, sobre todo después del cambio reciente de la legislación concerniente a la composición de los comités de asilo a ciertas categorías de solicitantes. Los que no consigan llegar a estos comités, tendrán que regresar (a sus países), y la organización que de momento puede proceder a repatriaciones masivas es la OIM. La dimensión económica de este acuerdo (11 millones de euros al año, durante los próximos tres años) confirma el hecho de que durante el próximo período el Estado griego será el punto de la gestión de la política anti-migratoria predominante.

Además, a finales de septiembre, el viejo calabozo de Amygdaleza (así lo llamaba Syriza cuando estaba en la Oposición. En aquel entonces su promesa electoral principal era su cierre) se pintó, en su interior se construyó un parque para niños, y comenzó a funcionar de nuevo como un “centro de detención previa a la partida”, en el cual serán detenidos los y las “renuncien el derecho al asilo” o “solicitan voluntariamente su repatriación”. A los cuarteles de detención-“hospitalidad”, así como a los “centros de detención previa a la partida” ya conocidos desde hace muchos años, se ha venido a sumar una cárcel más, renovada a nivel estético y comunicativo, cuya gestión de aquí en adelante tendrá la OIM. Así podrá realizar su obra caritativa de las «almas logistics», según el dicho «Migration is not a problem to be solved, but a reality to be managed» (la migración no es un problema que tiene que resolverse, sino una realidad que tiene que gestionarse). Este dicho es un principio de acuerdo fundamental entre la OIM, los países de la ONU y la UNESCO, consolidado en el Convenio Mundial para las Migraciones, realizado en el mismo período (finales de septiembre) en Nueva York. Es evidente que la cooperación de la OIM con los demás mecanismos de reclusión y represión de inmigrantes ha subido nivel tanto que cualquier pretexto de humanismo ya se dirige sólo a inocentones. Estos mecanismos y sus varios colaboradores (agencias de seguridad, empresas de servicio de comidas, contratistas, líneas aéreas, organizaciones no gubernamentales, e.tc.) están aquí transformando la gestión militar de los inmigrantes en oportunidad de inversión y en campo de lucro. En la actualidad el gobierno griego, además de estar elaborando un proyecto de creación de más cuarteles de concentración en las islas de la frontera, ha contratado a la empresa consultora americana Mc Kinsey, una de las más grandes en el mundo, con tal de cambiar los procesos necesarios para solicitar asilo, y para acelerar las deportaciones de los refugiados y los inmigrantes de las islas.

4. Frente a la barbarie de los Estados y los confines (límites), proponemos el paso libre por las fronteras para todos los que opten por emigrar o para todos los que se obliguen a hacerlo. Los inmigrantes rebelados en los centros de internamiento y los que pasan las fronteras para ir al mundo occidental, se resisten a este disparate. Frente a ellos está alineado todo el frente de la barbarie capitalista. Es un asunto de todos los oprimidos, de todas las comunidades de lucha, enfrentarse a tales organizaciones y a sus políticas. Es un asunto de todos el negarse los Estados y las fronteras, el romper las ilusiones falsas sobre la caridad, y el liberar a todos los que están detenidos acusados de ser seres humanos ilegales. La solidaridad abre pasos de libertad cuando lucha contra la fuente de los desarraigos, cuando propone la destrucción de todas las máquinas militares transnacionales que siembran la muerte con “intervenciones humanitarias” y campañas anti-terroristas, cuando propone la circulación libre de los desarraigados de este mundo contra las repatriaciones asesinas. La solidaridad con los oprimidos, nativos e inmigrantes, es el eslabón entre nuestras luchas. Cuando se enfrenta al mundo del Poder, abre pasos y confiere a nuestra lucha por un mundo sin Estados, fronteras, papeles y patrones, un significado real.

A acabar con el humanismo de las deportaciones y los cuarteles. Por un mundo sin Estados, fronteras, papeles (documentación). Solidaridad con los y las inmigrantes.

Comunidades de lucha anarquistas-antiautoritarias-autoorganizadas por la solidaridad con los inmigrantes y los refugiados

El texto en griego.

Deja un comentario

*

Archivo