Texto de la colectividad anarquista de Calcis Ulalum.

El asesinato de Pavlos Fyssas por miembros de la banda neonazi Aurora Dorada no fue algo inesperado como hipócritamente sostuvieron los medios de desinformación, fue el punto culminante espectacular de la acción criminal de los fascistas, la cual continúa hasta hoy. Las víctimas de la violencia racistas de las escorias del líder de la banda Mijaloliakos han sido durante muchos años principalmente los inmigrantes, los refugiados, los homosexuales, los anti-fascistas, los gitanos roma, e.tc. El asesinato a sangre fría, sin embargo, de un griego, chocó aún más a los griegos, quienes sintieron en su piel nacional el cuchillo del fascista.

Es hipócrita, sin embargo, caer de las nubes o simplemente tratar como engañados a los votantes de la banda nazi de Mijaloliakos. Nadie puede decir que no lo sabía. Después del asesinato de Fyssas sólo un miembro impenitente de esta banda puede seguir escondiéndose descaradamente tras tales excusas baratas.

Por otro lado, el antifascismo no se puede limitar a eventos de aniversario. La lucha contra el fascismo no es una lucha que concierne a los políticos o a grupos cerrados de expertos, sino que es un asunto de toda la sociedad y, por tanto, de la actitud personal de cada uno en su vida cotidiana.

La cuestión no concierne sólo a Aurora Dorada como partido nazi, sino a toda la mentalidad nacionalista griega, gracias a la cual esta banda tiene partidarios, y de la cual nació. Las ideas de los partidarios de Aurora Dorada las comparten muchos griegos, ya que están profundamente arraigadas en gran parte de la sociedad griega. La fanfarronería racista, anti-inmigrante, homofóbica, anti-judía, dentro y fuera del Paramento demuestra eso. No tiene sentido adularle a nadie: El problema principal es el profundo nacionalismo/racismo de la sociedad griega. El asesinato de Fyssas lo demuestra. Mientras los nazis estaban asesinando, pegando palizas y aterrorizando a los inmigrantes, la sociedad hacía la vista gorda. Muchos incluso decían: “Bien hecho. Se lo merecen”. Con el caso del asesinato de Fyssas se quitaron algunas anteojeras.

El antifascismo, sin embargo, no puede equipararse con la política anti-memorándum, como ingenuamente algunos están tratando de convencernos. Esta posición en realidad anula el antifascismo. Lo relativiza, haciéndole depender de la coyuntura, mientras que el antifascismo concierne a un tema diacrónico. No es casualidad que la retórica anti-memorándum sea una opción estratégica de Aurora Dorada. Porque el discurso contra los memorandos por sí solo no sólo no toca el núcleo del problema, sino que en realidad lo refuerza. Por consiguiente es políticamente perjudicial (destructivo) que algunos perciban el antifascismo como una rama de la política contra los memorandos, y que empleen una fraseología izquierdista para contribuir al alivio de la tensión de las masas. Por lo tanto, el problema se encubre y lo único seguro es que va a regresar… tal vez como una pesadilla.

Por consiguiente, la oposición al fascismo y al totalitarismo debe ser multifacética, ya que el tema tiene muchas facetas y se difunde de varias maneras en la sociedad.

La mentalidad nacionalista es un componente clave del problema, e insistimos en esto porque muchos piensan que no sólo pueden ignorarla, sino que lo contrario, o sea la adulación del nacionalismo es una propuesta política seria. Lo que no debemos hacer es tocar suave a los nacionalistas, para conseguir la simpatía de sus votantes o seguidores.

También mientras que el antifascismo combativo es necesario para hacer frente a los neonazis de Aurora Dorada, el problema no se puede resolver sólo a este nivel. La acción antifascista concierne a la cultura, las creencias, los prejuicios de la sociedad que conducen al fascismo. En eso estriba el problema. Es por eso que la lucha es multifacética y diaria. Son buenos los eventos de aniversario como días de conmemoración y reflexión, pero cuando las acciones se limitan a estos, acaban por ser hipócritas y oportunistas. De hecho, no sólo no ofrecen nada, sino que son perjudiciales porque desorientan.

Para nosotros la mejor respuesta a los fascistas es la actitud intransigente hacia ellos y el escalonamiento de las luchas. Debemos actuar de manera colectiva. La acción, sin embargo, requiere la organización. Por eso insistimos en el concepto de la auto-gestión y la solidaridad entre nosotros.

El fascismo brota en la miseria, es fomentado por la ignorancia y es regado con el agua del olvido histórico.

Como más te quitan (roban) la vida, más de alimentan con naciones y razas.

El texto en griego, portugués.

Un comentario para “¿Apoyas a los nazis y a los fascistas? No estás engañado, eres cómplice en sus crímenes”

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