El martes 15 de enero, en una operación-fiasco, fuerzas represivas especiales, desde fuerzas (anti)terroristas y antidisturbios hasta policías secretos y maderos del Departamento de Detonación de Explosivos, irrumpieron en el espacio de la okupa «Lela Karaganni 37». Durante la redada, estando armados con tornos y hachas, entre otros, causaron grandes daños al edificio protegido de la ocupación. El pretexto fue la “búsqueda de armas y explosivos”. La verdadera razón de la redada preanunciada por la pandilla fascista del Ministerio de Orden Público y los medios de retransmisión de la propaganda estatal, era por supuesto la continuación del ataque represivo a los luchadores.

Los 14 compañeros y compañeras que en ese momento se encontraban en la okupa, se quedaron en la azotea del edificio, gritando lemas, junto con los solidarios que se habían reunido en la esquina de la calle Karagianni con la calle Drosopulu, desplegando una pancarta que ponía “El fascismo no pasará-No pasarán” y viendo los reiterados intentos fallidos de los maderos de las fuerzas (anti)terroristas de irrumpir en el edificio. Una hora y media más tarde las fuerzas represivas “lograron” llegar a la azotea y los compañeros y compañeras fueron trasladados a la Dirección General de la Policía-junto con dos solidarios que fueron retenidos fuera de la okupa-con los puños en alto y gritando consignas. Antes de su traslado habían tenido lugar conflictos de los solidarios con los maderos de los llamados equipos antidisturbios. Mientras tanto solidarios y vecinos iban acudiendo al edificio de la okupa, abucheando a la Policía. La imagen de la imposición (de la redada) y de la sorpresa, a través de una redada rápida, había cambiado del todo.

Los administradores políticos del Poder y sus lacayos uniformados, estando ya debilitados de las movilizaciones constantes, masivas y combativas del movimiento, sobre todo después de la reocupación de la okupa “Villa Amalías”, del desarrollo de un frente de clase y social contra la represión estatal-siendo un hito fundamental la marcha majestuosa del 12 de enero-, sin tener ya la más mínima excusa para la posesión del edificio, ya que no tenían el consentimiento de las autoridades de la Universidad de Atenas – las cuales declararon que la redada violenta de la Policía se había realizado sin su aprobación – y tratando de evitar el inicio de una nueva ronda de movilizaciones en toda Grecia, se vieron obligados a retirarse. Aproximadamente cuatro horas después de la redada, los retenidos fueron puestos en libertad. Al mismo tiempo, un grupo numeroso de solidarios, que se habían quedado fuera de la okupa y delante de los mederos de las llamadas fuerzas antidisturbios durante toda la operación represiva, reocuparon el edificio junto con la compañera que se había quedado dentro del edificio de la okupa durante la investigación policial.

El edificio de la calle Lelas Karagianni, 37 fue ocupado el 15 de abril de 1988 después de tres décadas de abandono por las tres universidades (Universidad de Atenas, Escuela Politécnica Superior y Escuela Superior de Bellas Artes) a las que había sido dejado en herencia. El testamento, a partir del cual pasó a sus manos, dice con claridad y de manera irrevocable que la casa tiene que ser usada para el alojamiento de estudiantes pobres, algo que las universidades no tienen el propósito ni la capacidad de hacer. Gracias a los esfuerzos denodados de muchos ocupantes y solidarios, sin los cuales el edificio estaría en un estado de descomposición, el edificio fue convertido en una vivienda por los okupas, quienes lo conservan exclusivamente a sus expensas durante 25 años.

La okupa ha ofrecido hospitalidad a innumerables eventos, debates y proyecciones. En ella se realizan comidas colectivas, se celebran eventos para niños y conciertos, está en funcionamiento una biblioteca, un equipo de entrenamiento y gimnasia, un teatro y el grupo teatral Anaplus.

Al mismo tiempo, la okupa está inextricablemente ligada al movimiento anarquista y antiautoritario y las luchas sociales y de clase. Estamos presentes en las luchas en defensa del mundo natural y los espacios públicos, en asambleas barriales y sindicatos de clase, en las luchas contra la globalización de la dominación y la resistencia local, así como en las movilizaciones antifascistas y en el intento de desarrollar y fortalecer el movimiento anarquista, y en los momentos pequeños y grandes de la lucha. Y seguiremos estando presentes, sin que nos intimide en lo más mínimo el hecho de que nos ha puesto en el punto de mira el régimen de la miseria y la fascistización. Por el contrario, las operaciones represivas fortalecen nuestra seguridad de la necesidad de la destrucción de este sistema brutal y explotador que se está pudriendo. Somos conscientes de que al final de este camino la victoria será nuestra: de todos los que luchan desde abajo contra las ataduras del Poder. La lucha por la igualdad y la libertad, por la revolución social, la anarquía y el comunismo, va a arrasar el sistema de la miseria y del totalitarismo moderno.

Desde el territorio ocupado de Lelas Karagianni 37 desde hace 25 años (y continuamos), enviamos un cordial saludo a todos los compañeros y compañeras, a todos los luchadores y luchadoras movilizados de formas diversas y con combatividad contra la campaña represiva desatada por el Régimen.

Saludamos a los más de 10.000 manifestantes, quienes por la mañana del sábado 12 de enero, respondiendo a la llamada de las ocupaciones y los espacios auto-organizados, realizaron una marcha majestuosa por las calles de Atenas. Una infinidad de colectivos sociales, de clase y políticos, un río de anarquistas anarcosindicalistas, okupas, asambleas barriales y sindicatos de base, un río en el que también participó una multitud de luchadores izquierdistas, abarrotó las calles contra el Estado policial y a pesar de la presencia opresiva de un gran número de maderos.

Esta marcha ha sido una muestra importante del potencial que tiene la formación de un amplio frente social y de clase contra el régimen de la miseria y la represión, tanto en términos de masividad como en términos de pluralismo y síntesis. Esta gran manifestación deja un legado importante al mundo de la resistencia y nos recuerda que debemos seguir avanzando en el camino de la difusión de la lucha y de su conexión con componentes sociales cada vez más grandes.

Hoy, que cada vez más se va acumulando la rabia social, a causa de las condiciones de supervivencia onerosas y de la miseria creciente, existe la posibilidad y la necesidad de que las propuestas de la resistencia, la solidaridad y la auto-organización se difundan a cada vez más personas y que se multipliquen los frentes de la lucha contra el Estado y el Capital. Hoy, que cada persona que resiste está en el punto de mira de la represión, hoy que los huelguistas, los manifestantes, los okupas, los anarquistas, son reprimidos así que se imponga a la sociedad la barbarie capitalista y estatal, la solidaridad social y de clase es nuestra arma, y ​​la lucha es la única salida.

Frente a la ofensiva del Estado y el Capital, realizada con el apoyo de las bandas paraestatales, tenemos que oponer un amplio frente social y de clase de todas las resistencias desde abajo.

Solidaridad con la okupa “Villa Amalías”, con la okupa “Skaramangá”, con el local auto-gestionado de la Facultad de Estudios Económicos y Empresariales, con la radio libre “98fm-Radiozonas de Expresión Subversiva”, y con todas las okupas y los espacios de lucha auto-organizados.

¿Lo habéis escuchado? Es el sonido de vuestro mundo que se está derrumbando. Es el sonido de nuestro mundo que está emergiendo.

Atenas, 17 de enero de 2013,

Compañeros y compañeras del territorio ocupado de Lelas Karagianni 37

El texto en griego.

Un comentario para “Comunicado de la okupa “Lelas Karagianni” sobre la tentativa de su desalojo y su reocupación”

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