Desde principios de verano de 2016, debido al juicio de los asesinos paraestatales de Aurora Dorada en el Tribunal de Primera Instancia, el barrio de las viejas viviendas de los refugiados de Asia Menor está en un continuo estado de sitio, en el cual los que viven en el barrio y en sus zonas aledañas han tocado sus límites por las planificaciones del Estado, de los aparatos represivos y de los fascistas. La decisión de los jueces de no aceptar el carácter político del juicio ha sido la que ha hecho perpetuar esta situación, jugando con el equilibrio de Poder expresado, por un lado, con el aislamiento de los antifascistas y de la okupa, y por otro lado con la intensificación de la represión y el respaldo a los fascistas.

Es importante señalar por enésima vez que en el barrio de las viejas viviendas de los refugiados (griegos de Asia Menor), entre dos hospitales viven unas 500 personas, okupantes o no, de todas las nacionalidades, religiones, culturas: Ancianos, niños, pacientes, inmigrantes y refugiados. El intento continuado del Estado y del Mercado de devaluar, aislar, reprimir y saquear este barrio está asociado con el traspaso (de las viviendas) a la Periferia del Ática el verano pasado, con el juicio de Aurora Dorada en el Tribunal de Primera Instancia, y en general con las políticas de las autoridades institucionales.

Durante el último tiempo, desde principios de verano hasta la última sesión del juicio (el 30 de septiembre de 2016), el Estado y los fascistas han tratado de imponer su presencia al barrio. Su plan original era que los fascistas estuviesen (permaneciesen) junto a los maderos, delante de la entrada principal de los tribunales, que las organizaciones antifascistas estuviesen aisladas en una calle lateral, y que los policías vestidos de civil y las llamadas fuerzas antidisturbios fuesen los “protectores” de un barrio cuyos habitantes estarían metidos en sus orificios como las ratas. Retrocedieron ante las movilizaciones realizadas recientemente, convocadas por la comunidad organizada del barrio y por solidarios, con un llamamiento abierto a la defensa (del barrio). Hasta mediados de septiembre los poquísimos fascistas que se habían quedado en la zona iban retrocediendo cada vez que se aproximaba a ellos la salvaguardia (del barrio) gritando lemas. Los maderos habían regresado a sus puestos anteriores, o sea a la acera de la entrada principal, protegiendo a los fascistas entrando y saliendo del tribunal y de la Dirección General de la Policía de Atenas.

En las últimas sesiones del juicio, celebradas en el aniversario del asesinato de Pavlos Fyssas, la presencia de los fascistas aumentó, al igual que la de las fuerzas represivas, siendo el momento más importante el 14 de octubre de 2016, cuando varios escuadrones de las denominadas fuerzas antidisturbios ocuparon una calle entera y la mitad de otras dos. El 31 de octubre de 2016 se trató de invadir las viviendas ocupadas, de reprimir la autodefensa justa de los habitantes del barrio usando violencia extrema, y de imponer su terrorismo.

En concreto, el 31 de octubre de 2016, a las 19:45h, al mismo tiempo que unos 50-60 miembros de Aurora Dorada se estaban acercando a la entrada de los tribunales, varios escuadrones de las denominadas fuerzas antidisturbios realizaron una operación de evacuación de la zona del barrio más próxima a la entrada, barriendo a todos los que se encontraban a su paso. Diez fascistas se apartaron de los demás y se metieron en una callejuela atacando (a los antifascistas) a la vez que los maderos. En la Dirección General de la Policía se acusaron de delitos menores. Su juicio es el 15 de noviembre de 2016 en otros tribunales.

Después de la evacuación de la zona, la cual constituyó la frontera de la zona protegida de los fascistas durante el juicio, trataron de invadir casas, rompiendo sus puertas exteriores y haciendo uso de gases lacrimógenos y de granadas aturdidoras entre dos hospitales (Elpís y Aguios Savvas), poniendo en peligro la vida de pacientes y vecinos. La salvaguardia del barrio y algunos vecinos reaccionaron espontáneamente y repelieron la invasión.

Al mismo tiempo, más escuadrones y maderos vestidos de paisano aparecieron desde el lado de la Dirección General de la Policía, atacando a la salvaguardia y persiguiendo a vecinos y solidarios. Desde aquel momento y hasta las 15:30h, se dieron batallas feroces contra las fuerzas represivas, ya sea cuerpo a cuerpo, ya sea desde balcones y azoteas. Al final, las fuerzas represivas se vieron forzadas a retroceder. La salvaguardia del barrio no usó en ningún momento materiales inflamables o artefactos incendiarios para la defensa del barrio, a pesar de lo que andan difundiendo los medios de desinformación masivos fieles al Régimen.

Durante los enfrentamientos nadie fue detenido. Hubo algunos lesionados, mientras que fueron retenidas varias personas, habitantes del barrio o no, en el barrio y alrededor de él. Todos los retenidos fueron dejados en libertad unas horas después. Una vez acabados los enfrentamientos, la paz regresó al barrio de las casas de los refugiados griegos de Asia Menor. El barrio de liberó de las fuerzas represivas y de su terrorismo, estando más unido y fuerte que antes. La única excepción fueron las molestias que sufrieron esa misma noche algunos habitantes del barrio por maderos vestidos de civil.

Al día siguiente (1 de noviembre de 2016) el barrio estaba salvaguardado y listo para resistir al nuevo intento de las fuerzas represivas y los fascistas de invadirlo. Al llegar a los tribunales unos 15-20 fascistas, antes de entrar en el edificio, trataron de atacar de nuevo, tirando piedras al amparo de las fuerzas represivas. Este ataque fue respondido de la misma manera por la salvaguardia. Hasta el fin de esta fase del juicio, no hubo otra confrontación con las fuerzas represivas, las cuales permanecieron a una distancia de seguridad del barrio. La única excepción fue la tentativa de un escuadrón del denominado equipo antidisturbios de aislar y cargar contra un pequeño grupo de antifascistas de la Organización de Antifascismo Combativo, los cuales en aquel momento se encontraban en el patio de los tribunales. La presencia de vecinos y de solidarios, así como la amenaza de grabarlos, no permitió la realización de su plan.

Mientras sigan las sesiones del juicio de la banda paraestatal Aurora Dorada en el Tribunal de Primera Instancia de Atenas, la comunicad de lucha de la okupa estará defendiendo su terreno con sus fuerzas y con el apoyo de la solidaridad. Este terreno no fue tomado ni por la artillería de los capitalistas ingleses, ni por las ametralladoras de los chivatos colaboradores de los nazis, y sigue siendo una barricada contra el mundo del Poder, de la opresión y de la explotación.

Declaramos claro y en público que no vamos a consentir más el aislamiento de nuestro barrio, el cual, según las planificaciones jurídicas y represivas, se extenderá hasta el fin del juicio, al cabo de unos meses. Defenderemos nuestro barrio contra los planes de la represión y los fascistas, con determinación y pase lo que pase.

Nuevo llamamiento abierto a la defensa del barrio de las casas de refugiados, contra los fascistas y la represión: jueves 16 de noviembre, a las 10:00.

2 de noviembre de 2016,

La asamblea de las viejas casas de refugiados

El texto en griego, portugués.

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