Texto de la colectividad anarquista de Corfú Cumulonimbus, sobre la explotación comercial del islote de Vido, con motivo de la celebración de un festival organizado por una organización no gubernamental, y patrocinado por varias empresas privadas.

“Vido es un islote de 57 hectáreas de superficie, situado frente al histórico casco viejo de la ciudad de Corfú. Ha mantenido inalterable su belleza natural, sin intervenciones humanas, ya que está deshabitado y en su terreno no circulan vehículos. Es un pequeño paraíso natural, con una rica flora y fauna, con la vegetación verde típica de las islas del mar Jónico, con sendas y playas de color azul-verde, y con lugares para hacer acampada. En este islote verde celebramos la fiesta de las artes y del verano en un festival de tres días (1-3 de julio)”.

De hecho, la descripción del festival por sus mismos organizadores es muy precisa y atractiva. “Vida Lasca” es un festival de tres días de acampada, organizado por primera vez en la isla de Vido del 1 al 3 de julio de 2016, con conciertos, exposiciones, talleres y eventos artísticos, mientras que según sus organizadores el objetivo del festival es “la coexistencia de las artes, siendo su base la concientización ecológica, con motivo de cuestiones sociales”. Echando una mirada más detallada al tema, sin embargo, surgen algunos interrogantes acerca de los medios y los objetivos de dicha festividad, los cuales son presentados claramente embellecidos, con el fin de consolidarse como tales en la conciencia social, o son totalmente refutados por la lógica y por sus propias contradicciones. Hay algunas facetas de “Vida Lasca” que no sólo nos permiten poner en duda las intenciones de sus organizadores, sino que convierten este festival en algo totalmente problemático: tanto el conjunto como cada una de sus facetas. Pero pongamos las cosas en orden:

“Pisando” sobre el medio ambiente…

Es impresionante la facilidad con la cual se hace la vista gorda ante las consecuencias de este festival para el medio ambiente del islote, el cual hasta hoy está inalterado (imperturbado). Por tres días los animadores darán muchos kilovatios de música a los visitantes del festival, así como a los residentes permanentes de la isla: Los muchísimos animales que nada están interesados en las inquietudes artísticas de los humanos. En la página web del festival son llamados los participantes a no traer consigo animales domésticos, porque puede ser que estos “resulten un problema” para los animales autóctonos. Obviamente los organizadores creen que la presencia de cientos o miles de personas en la isla, y la parranda de tres días, no van a causar ningún problema a los animales. También, ignoran el hecho de que el medio ambiente de una zona geográfica no se limita a su fauna. La contaminación que inevitablemente van a causar los acampantes es otro problema. Será imposible restaurar del todo esta contaminación, y esto es algo que conocen los organizadores “ecológicamente concientizados”. También, saben de sobra (y lo consienten) que hay peligro de incendio en un islote verde cubierto por un pinar.

Aprovechándose de las subvenciones y del trabajo no remunerado…

Tras la organización del festival está la organización no gubernamental OSCS (Organismo de Estimulación Social). No es fortuito el hecho de que durante los últimos años las ONGs hayan brotado como setas: Como son organizaciones (supuestamente) no lucrativas gozan de un régimen de fiscalidad muy favorable, reciben fondos de proyectos de subvenciones europeos y locales, aprovechan sus fines de utilidad pública para conseguir licencias fácil y rápido, y sobre todo sacan partido del trabajo voluntario ofrecido por personas sensibilizadas “por una causa buena”. Dicha ONG no es una excepción de la regla de las subvenciones generosas: En 2015 recibió subvenciones de unos 20.982 euros del programa europeo Leader, aprobadas por la empresa de desarrollo de las autoridades municipales de Corfú Anion. También, el Fondo Regional de Desarrollo de las Islas Jónicas aprobó una subvención de unos 19 mil euros para un consorcio en que participa junto con varias empresas de la isla. También, consiguió que la mayoría del concejo de concejales del municipio de Corfú aprobara una subvención adicional de 1.000 euros. Al mismo tiempo, “Vida Lasca” nos llama a ofrecerle nuestro “trabajo voluntario” para la realización del festival. Esta “ofrenda” en realidad es trabajo no remunerado. A cambio, se les ofrece generosamente a los voluntarios la entrada gratuita a los eventos del festival y…un plato de comida al día. Así que el funcionamiento del festival se basa en la explotación de los voluntarios, quienes no van a cobrar por su trabajo. Al mismo tiempo, los gastos se reducen aún más debido a los varios patrocinios municipales.

Lo vamos a pasar bomba…

Los organizadores tendrán enormes ingresos, procedentes de todas partes: Desde el carísimo ticket (35-40 euros por tres días), la venta de alimentos, bebidas y productos de todo tipo, hasta los patrocinios y el traslado de los pasajeros al islote con la barca del festival. Una parte de estos ingresos se destinará al pago de los animadores que vendrán a Corfú desde otras partes del país. El dinero fluye en un festival cuyo supuesto objetivo es la difusión de la cultura y las artes. Efectivamente, se trata de una difusión, pero con una diferencia: La “cultura” es la del lucro, mientras que las “artes” son dos: El arte de la oferta y el arte de la demanda. La industria del espectáculo puede fácilmente adaptarse a las necesidades de los festivales culturales con inquietudes ecológicas y mensajes sociales. En este bazar de promoción y venta de mercancías, todo tiene su precio: Desde el carísimo ticket de entrada al festival (a un espacio que supuestamente es público y de acceso libre), hasta los acuerdos con el Capital estatal y privado. Los artistas tendrán la oportunidad de vender a los consumidores el producto llamado “arte y cultura”, mientras que los visitantes-consumidores tendrán la oportunidad de comprarlo.

Teniendo la conciencia tranquila por todo se ha hecho por una finalidad buena…

No obstante, como hasta hoy todo esto no tiene la mínima diferencia con cualquier otro festival de carácter comercial celebrado en el ámbito predominante de la industria del espectáculo, es necesario que los organizadores inventen un mensaje social que pueda hacerlos soñar con distanciarse de esta industria. Para la primera “Vida Lasca” este mensaje es “el tema de las cárceles y en general de las condiciones de detención”. Los acampantes serán llamados a…sacar del armario viejos libros y traerlos, así que sean regalados a las cárceles. Nuestra diversión, pues, cuesta 40 euros, y a los encarcelados corresponden unos libros polvorientos. Una sociedad que está constantemente separando la forma del contenido, la infravaloración (humillación) de los conceptos es su rasgo principal. La parranda de tres días en el islote (donde en la Guerra Civil se encarcelaron presos políticos) no puede tener ninguna relación con la difusión del tema de la reclusión.

La aproximación humanista-alternativa a los temas sociales no hace nada más que reducir temporalmente su intensidad, sin examinar sus causas. A veces ni siquiera logra hacer esto. El alternativismo aprovecha sin escrúpulos de cuestiones significantes como los derechos humanos, el apoyo a los inmigrantes y los presos, la protección del medio ambiente… Trivializa (abarata) los conceptos, los aparta (separa) de cualquier forma de lucha, los convierte en lifestyle (estilo de vida) y moda, en modo de entretenimiento, actitud, comportamiento y consumo, acabando siendo totalmente inofensivos para el sistema económico y político dominante, y plenamente manipuladas por él. Constituye una faceta más del marketing, teniendo un cierto contenido cultural y una cierta coartada de valor, así como un cierto público consumidor. Siempre se busca las maneras de lucrar vendiendo sus productos.

Vamos a abrir el camino a la explotación comercial de la isla…

Vido es terreno público, es una isla libremente accesible por todos. En este festival de tres días, no obstante, el visitante pagará un ticket para poder acceder a la isla. Nadie tiene el derecho a poner precio al acceso a un espacio público, por muy “ideal para un festival” que sea este, por muy “noble” que sea la finalidad que sostiene que tiene. Si esto se le permite a una ONG, cuyo presupuesto llega a unas decenas de miles de euros, y (fijo que) sus ganancias serán parecidas, en el futuro se les permitirá a empresas privadas, de fines lucrativos o no. La explotación comercial (mercantil) de la riqueza pública no es algo nuevo, sin embargo, sigue siendo algo peligroso, sobre todo hoy que la invasión de la mercancía en cada aspecto de nuestra vida, y la reproducción del Capital en cada vez más campos de nuestra vida, es más que nunca el objetivo más visible de la Soberanía. Se abre el camino para la explotación de la isla de Vido, la cual todavía permanece “sin explotar”. ¿Qué es lo que podrá impedir a un particular o a una empresa local o multinacional realizar algo semejante en el futuro? ¿Por qué no hacer algo parecido en la playa de Issos, por supuesto fuera de la zona protegida, y siempre con “conciencia ecológica” y con el fin de “proteger (defender) la riqueza púbica”? La única diferencia es que en este crimen son llamadas a ser cómplices personas que tienen inquietudes sociales y ecológicas. Las mismas personas que bajo otras circunstancias se opondrían a la inminente explotación del espacio público, ahora son llamadas a ser cómplices en ella, porque (en este festival) bajo la égida del municipio “tendrá lugar un encuentro entre las artes” para un “fin social bueno”.

Una vez más no asumiremos la responsabilidad de nuestras opciones

Las contradicciones que todos tenemos como personas, existen para ser superadas y no para ser convertidas en regla. No se puede pasar por alto la destrucción del medio ambiente en el nombre de la ecología, haciendo la vista gorda ante ella y absteniéndose de criticarla. La preparación del terreno para la futura explotación de un lugar como Vido (y sobre todo en el nombre de la “conexión de la cultura con la naturaleza”, no debe dejarnos indiferentes. La cultura y las artes que necesitan, por un lado, unos “artistas” bien remunerados, y por otro lado mano de obra barata, perpetúan el concepto dominante del arte como una actividad necesariamente fragmentada que aprovecha la creatividad humana y la necesidad de expresarse. Una acción social que está respaldada por el Estado y los intereses del Capital privado, es una acción peligrosa. Es una acción que explota las conciencias, saca partido de la apatía y la inercia, distorsiona conceptos (ideas), encubre causas y trata de reducir la intensidad de los problemas sociales. Es bien conocido que la intención de los organizadores es repetir este festival el próximo año. Hasta entonces el legado del festival serán las “experiencias inolvidables” durante los tres días de su celebración, las consecuencias que tendrá para la flora y fauna y para el medio ambiente, los “libros que no necesitamos” que llegarán a manos de personas que viven en condiciones inaceptables, congestionadas en unas celdas asfixiantes. Y todo eso pasa para que nos divirtamos. Los que piensen en apoyar a este festival, ya sea con su presencia o con cualquier tipo de “ofrenda”, deben pensar si están de acuerdo con todo esto. También, deben contestar al si dicha fiesta es en realidad una “fiesta de verano” o la alteración absoluta de unos valores que sostiene que defiende.

El texto en griego, portugués.

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