Yo, Pantelía Vergopulou, médico en los Servicios de Asistencia Médica de Urgencia Pre-hospitalaria, siendo madre de Andreas-Dimitris Burtzukos, detenido el 1 de febrero de 2013 en Kozani por el caso del asalto de un banco en la localidad de Velvendós, y viendo una fotografía de la cara de mi hijo publicada en los medios de comunicación masiva, denuncio que está obviamente herido y maltratado en el rostro, en la cabeza y en los ojos.

A pesar de mis súplicas insistentes a los encargados de la Agencia de Seguridad Nacional de Kozani y a pesar de haber señalado que está recientemente operado en los ojos y existe el gran peligro del  desprendimiento de retina, las autoridades competentes le negaron el traslado a un hospital, así que fuera examinado y que fuera evaluada la situación de su estado de salud por un médico, así que se realizaran los exámenes de tomografía y análisis médicos (tomografía cerebral, evaluación oftalmológica, e.tc.) y que le proporcionara asistencia médica.

Se nos prohibió a nosotros, sus padres, y a su abogada, sra Annie Paparusu, cualquier contacto telefónico con él, violando derechos humanos fundamentales y poniendo en peligro su vida. Hoy 3 de febrero de 2013, y después de haberlo intentado reiteradas veces, me he puesto en contacto con mi hijo.

Me ha informado que, incluso durante el sueño y todos los días de su detención, ha estado esposado con manos atrás. Durante las primeras cuatro horas después de su detención lo obligaron a estar arrodillado y a llevar puesta una capucha. Con la capucha puesta y lo golpeaban en la cara, diciéndole, entre otros insultos y amenazas: “habéis llegado los atenienses a asaltar un banco. Os vamos a follar, nosotros los pueblerinos”. Esta es una pequeña muestra del odio con el que fueron tratados los arrestados. Mencionó que tiene hematuria, fuertes mareos, dolor de cabeza intenso (cefalalgia), somnolencia y fatiga.

Los mecanismos represivos en Grecia han copiado el modelo de las torturas de la cárcel de Guantánamo. Mi hijo, así como los demás detenidos, no fueron tratados como lo son otros detenidos por delitos del Código Penal, sino con un odio particular, porque es anarquista. Los torturadores, escondidos detrás de las capuchas, permanecen a salvo. ¿Hasta cuándo?

A continuación la madre de Andreas-Dimitris Burtzukos cita el artículo 137A del Código Penal sobre las torturas.

El texto de la denuncia en griego.

Un comentario para “Denuncia de la madre de uno de los cuatro detenidos torturados por la Policía”

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