Una breve crónica de como el Régimen, después de cerrar la Radiotelevisión Griega estatal, concedió el control absoluto del espacio televisivo digital a las élites económicas del país, y como ellas, siendo dueñas de todos los canales televisivos privados que emiten a nivel nacional, montaron un consorcio para monopolizar las frecuencias televisivas digitales.

Con una cláusula de siete renglones incorporada a un decratazo del Ministerio de Sanidad el gobierno griego otorgó licencias de transmisión digital a los dueños de los canales de televisión privados. Esta concesión se realizó sin siquiera mantener las apariencias de lo que ellos mismos llaman mercado libre, o sea sin la celebración de una licitación pública.

Hasta ahora los canales televisivos privados estaban en funcionamiento con licencias temporales que el gobierno de turno renovaba de vez en cuando. Con este régimen de las licencias temporales y las consecutivas prórrogas que se les otorgaban, sus propietarios no pagaban nada de impuestos al Estado.

En concreto, el gobierno legalizando todos los canales de televisión que transmitían imagen y sonido el 31 de agosto de 2013, y en realidad elimina las licencias de televisión. Este regalo del gobierno al Capital que controla los medios de desinformación masivos concierne tanto a los seis canales privados que emiten a nivel nacional, como a los varios que emiten a nivel local.

Esta concesión, así como la prolongación continuada e intencionada del régimen anterior durante ocho años, son ejemplos ilustrativos de como la Democracia no tiene el menor escrúpulo en hacer caso omiso o incluso aplastar su propia “legalidad”, siempre que hace falta realizarlo para satisfacer las necesidades del Capital. Estado y Capital son hermanos gemelos, y este ejemplo lo comprueba una vez más.

Mientras tanto, en este mes se realizará una licitación para las licencias que han quedado vacantes después del cierre (intencionado y programado) de la Radiotelevisión Griega estatal (Ert). Las licencias que correspondían a las emisoras estatales eran tres. No obstante, el gobierno las redujo a dos y como había cerrado la Radiotelevisión Estatal (Ert), ella no pudo oponerse a esta arbitrariedad. Además de estas, otras seis licencias se sacarán a licitación dentro de este octubre. Es casi seguro que las seis se le otorgarán a una red televisiva llamada Digea, la cual en realidad es un consorcio montado por varios capitalistas, dueños de seis medios de desinformación más grandes en Grecia.

Estos industriales, armadores, dueños de empresas constructoras, y a la vez dueños de un sinfín de medios de desinformación (periódicos, revistas, canales televisivos, emisoras de radio y páginas web), se esfuerzan por convencernos de que entre sí son rivales. No obstante, han fundado en común este consorcio, con el fin de controlar y monopolizar los medios de comunicación.  O sea que Digea es un proveedor de red poseída por dueños de canales televisivos que al tiempo hacen uso de esta red. A pesar de que las legislaciones griega y europea prohiben que un proveedor de red a canales televisivos sea a la vez dueño de un canal televisivo, como se ha citado anteriormente estas cosas son detalles en el mundo del totalitarismo democrático.

Es seguro que Digea, sola o formando un consorcio con la Compañía Telefónica griega cuyo mayor accionista es Deutche Telecom, será el único candidato a estas seis licencias de transmisión digital, dado que el gobierno cerró hace unos meses la Radiotelevisión Griega estatal (Ert). Los requisitos de la licitación son prohibitivos para cualquier otra empresa, pues es casi imposible, entre otros, que otra empresa compre e instale 780 emisoras y 156 complejos de antenas en todo el territorrio del Estado griego en menos de un mes. También, es técnicamente imposible que otra compañía logre emitir desde todos los centros de emisión de la Radiotelevisión Griega (Ert) tres meses después de conseguir las licencias. Es más, aún cuando lograra todo lo anterior, no tendría clientes en el mercado, dado que los seis canales televisivos privados pertenecen a los dueños de Digea.

Después de la concesión de estas seis licencias, a través de esta parodia de licitación-otorgamiento, un 4% del territorio del Estado griego no tendrá cobertura televisiva. Entonces, según las cláusulas de la misma licitación, el coste de la compra y de la instalación de otras 300 emisoras lo abonarán las autoridades municipales, o sea el pueblo griego. Según otra cláusula, la Radiotelevisión Griega estatal tendrá que “ofrecer hospitalidad” en sus antenas a la empresa que se haga con el control de estas seis licencias, o sea con este consorcio de los capitalistas interrelacionados entre sí y con el Poder político.

Este proyecto necesitaba de una legitimidad y a la vez legalidad. El otorgamiento gratuito de licencias de televisión a los canales televisivos privados, viene a conferirle estas características. Ya los clientes del proveedor de red digital son legales y legítimos. Al mismo tiempo, este otorgamiento en combinación con la “licitación” que lo sucederá, van a privatizar casi todas las frecuencias digitales, convirtiendo el espacio digital en un monopolio.

El control monopolista de este espacio digital por ley permite al Régimen y a los dueños de los canales televisivos privados y a la vez dueños de Digea cerrar cualquier otro nuevo canal que surja y por supuesto parar o bloquear la retransmisión por algún canal de televisión local del programa de la Radiotelevisión Griega (Ert), el cual de momento se transmite sólo vía internet. Eso es lo que ha hecho varias veces el gobierno últimamente a varios canales locales, posteriormente a demandas presentadas por Digea.

La razón de exponer aquí esta noticia no es por supuesto por criticar los “malos monopolios” y elogiar la llamada “libre competencia” capitalista. A esto se dedican los mass media y algunos de los autodenominados medios de “contrainformación”. Nosotros no nos planteamos dilemas falsos como “competencia o monopolio” o “Estado o mercado”, porque simplemente ni compartimos ni aceptamos estos términos del mercantilismo capitalista. No obstante, estos últimos acontecimientos en el sector televisivo-digital son indicativos e ilustrativos del camino del totalitarismo moderno por el que han tirado las élites económicas y políticas.

2 comentarios para “El gobierno concede a un monopolio el control absoluto de la televisión digital”

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