El 3 de noviembre de 2013 entrará en vigor la ley que prevé la eliminación del domingo como día festivo. En concreto, los negocios de superficie de más de 250 metros cuadrados podrán estar abiertos todos los domingos del año. Los negocios de superficie de menos de 250 metros cuadrados podrán estar abiertos siete domingos al año. Estos domingos ya son considerados días laborables y los trabajadores no cobrarán ningún suplemento (recargo). También, los períodos de rebajas pasan a ser cuatro (de dos que han sido hasta hoy) y el primer domingo de cada uno de ellos, junto con los domingos antes de Navidad y Pascua, también las tiendas estarán abiertas.

El texto que podéis leer a continuación ha sido redactado por la Unión Sindical Libertaria de Ioánnina. Se titula “Que vayan los diputados, los ministros y los patrones a trabajar los domingos”.

Ya se acabaron los experimentos. Desde hace varios años los patrones y sus cortesanos estatales han estado intentando “prolongar” la jornada laboral por cualquier medio. Han comenzado hace unos años con la prolongación del horario comercial, la apertura de las tiendas los domingos durante las temporadas festivas, y ahora a causa del…memorándum han decidico la eliminación total del domingo como día festivo. Ya las tiendas pueden estar abiertas todos los domingos del año en función de las decisiones de cada autoridad regional, además de los siete domingos al año en los que las tiendas estarán obligatoriamente abiertas.

Todo esto bajo el pretexto del desarrollo, del resurgimiento del mercado y sobre todo de la necesidad de la creación de puestos e trabajo. Menos mal que las modificaciones de la legislación anterior sobre el horario comercial  han creado puestos de trabajo y hoy nos encontramos con 1.500.000 de desempleados y con al menos 500.000 trabajadores no remunerados (sin haber cobrado sus sueldos) en el sector privado. Es obvio que ningún empleado será contratado. En cambio, los ya existentes van a tener que trabajar un día más, el único día libre que les quedaba.

Esta decisión hace retroceder 103 años a 700,000 trabajadores en el sector comercio, o sea que les hace retroceder al año 1909, cuando las tiendas estaban abiertas los domingos también. Su objetivo es doble: por un lado aplastar lo que ha quedado de las conquistas laborales, y por otro lado redistribuir el mercado en un momento en que el volumen de negocios está constantemente disminuyendo en beneficio de los grandes conglomerados (grupos) empresariales y de las multinacionales.

Lo que quieren es que la “diosa del mercado” decida sobre todo. Nos quieren convertir en esclavos suyos, quieren que hasta nuestra propia vida se adapte a ella. Con una audacia increíble, en un momento en que la gran mayoría de la gente está luchando por sobrevivir, ellos argumentan (sostienen) que hacen falta que las tiendas estén más horas y días abiertas, así que la gente pueda comprar. Nosotros decimos que ni en los “tiempos de la abundancia” ni mucho menos en la actualidad, hace falta que las tiendas estén abiertas más horas y días. El horario de funcionamiento de las tiendas es más que suficiente para cualquier persona que quiera comprar algo. Lo que pretenden es crear conciencias de consumidores, de consumidores de bienes de consumo, de política, de entretenimiento, e.tc., así que todos los de arriba sigan enriqueciéndose, que sigan aprovechándose de nuestro trabajo, y que reproduzcan su Poder contando con nuestra tolerancia.

Al mismo tiempo, no hemos de olvidar que el sector comercio siempre ha sido el ‘invernadero’ de las nuevas relaciones laborales. De este sector comenzó el salario por hora, los contratos a plazo fijo, los horarios partidos, y como una gangrena se fueron extendiendo a los otros sectores y lugares de trabajo. Que nadie se haga ilusiones de que la abolición del domingo como día festivo es un asunto etrechamente relacionado con el sector comercio. Pronto todos los trabajadores van a confrontar el mismo problema. Tras la imposición de la jornada laboral de 40 horas durante 6 días a la semana, votada en el último memorando, queda oculta la exigencia de Estado y de los patrones (pequeños y grandes ) de la aplicación de los 6 días de trabajo a la semana, e indica que este será el camino que van a tomar todos.

Sobre todo en nuestra región, el jefe del gobierno regional y su consejo de asesores, han dejado al juicio de los empresarios la posibilidad de abrir sus negocios los domingos que ellos deseen. Por otro lado, la Asociación de Comerciantes, con una decisión de su asamblea general (y no sólo de su junta directiva) del 11 de octubre, decidió que las tiendas permanecerán abiertas un solo domingo al año. No sabemos cómo se va a cumplir esta decisión, al tiempo que las asociaciones de comerciantes en las prefecturas vecinas toman otras decisiones. Tampoco podemos confiar, como trabajadores, en las decisiones de los patrones, si por definición nuestros intereses son contradictorios.

Es cierto que si la opción de abrir las tiendas los domingos es más ventajosa o si son presionados por la competencia que hay entre ellos, las van a abrir en pleno domingo, sin tener en cuenta los intereses de los trabajadores. Y puede ser que haya beneficios para los empleadores y que estos beneficios tengan que ver con los costos de seguridad social o fiscales. Seguro que la forma de conseguir sus objetivos se va a encontrar, sin contar nada con los trabajadores y sus jornadas laborales. Es un hecho razonable, en el momento en que el sector de los trabajadores en el sector comercio no está organizado en un sindicato, y aún peor, las estructuras sindicales que existan están integradas en los partidos y las ambiciones políticas.

¡La patronal, el Estado y los jefes sindicales no nos van a dejar respirar!

Ya hemos tardado, pero no tenemos otra alternativa que la resistencia a tales planificaciones. Proponemos la solidaridad entre todos los trabajadores, y la auto-organización de los sindicatos: estas son las armas que varias veces han anulado los planes de los patrones, y debemos tenerlas siempre apuntadas hacia ellos. La lucha por la no eliminación del domingo como día festivo no es sólo un asunto de los trabajadores en el sector comercio, es un asunto de todos.

Nunca trabajar en domingo

La liberalización de la jornada laboral significa más esclavitud para los trabajadores

Unión Sindical Libertaria de Ioánnina

El texto en griego.

Un comentario para “El gobierno neoliberal da el golpe de gracia al domingo como día festivo”

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