Boletín de prensa de la Coordinadora de Ierissós contra la extracción de oro, publicado en su página web.

El único objetivo de las empresas extractoras, al igual que de todas las grandes multinacionales, es el lucro. ¡Perfecto! Sin ninguna excepción. A veces se ven forzadas a adaptarse (con gran descontento) a algunas reglas fundamentales de derechos humanos, de justicia obrera y social, y de protección del medio ambiente. En este caso sus beneficios, la piedra fundamental (angular) de su existencia, se ven reducidos.

La maximización del beneficio se consigue de dos maneras: Aumentar los ingresos o/y reducir el coste. Las empresas que se dedican a la extracción de metales tienen la ventaja de que el aumento de los ingresos sea inelástico. Los precios de sus productos están estrechamente asociados con un mercado globalizado que no les deja mucho margen. Por lo tanto, su estrategia se centra en la reducción del coste.

Lo que necesitan es materias primas baratas, mano de obra barata, pasividad social, y la posibilidad de influir en el marco legislativo que regula (rige) sus actividades. Así que arrebatan el espacio público y los recursos (que necesitan), se desinteresan del cumplimiento con las normas medioambientales, invierten mucho en la represión de cualquier reacción social, y tratan a los trabajadores como un recurso reciclable.

Hace unos días una persona perdió su vida en las obras de la empresa minera Oro Griego (Elinikós Jrisós). Este hecho nos da pena a todos, y queremos transmitirles nuestro más sentido pésame a la familia y a los familiares de la víctima. Ya la empresa cuenta con dos muertes de trabajadores y con lesionados de muchos otros. Para la empresa esto es una baja colateral, inevitable y aceptable. No podría decirse de una manera mejor que la manera de la que la misma empresa lo dice en un cartel donde las obras: “Days without lost time incident” (días sin incidente que haya conducido a pérdida de tiempo de trabajo productivo). No obstante, ha logrado convencer a sus trabajadores que tienen intereses comunes con la empresa. Les ha convencido de que ellos tienen la culpa de cualquier accidente ocurrido, y no la empresa. Les ha convencido de que todos los sacrificios hechos por los trabajadores contribuyen a la prosperidad de todos. El hecho de que algunos mueren y otros figuran en las listas de los hombres más ricos en el mundo les es indiferente.

Empresas como El Dorado Gold por lo general se enfrentan a reacciones sociales. Una agitación social de este tipo puede conducir a la expulsión de la empresa o como mínimo a la aprobación de normas de funcionamiento más austeras, las cuales, sin embargo, aumentan el coste. Por ello, prefieren tener actividad en zonas (regiones) con graves problemas económicos. El desarrollo, como ellos lo definen, es presentado como vía única, por mucho que no les guste esto a los lugareños. Si no alcanzan reprimir las reacciones sociales, proceden a chantajes, intimidaciones, incluso a asesinatos, como la ejecución reciente de Berta Cáceres, activista de las Honduras.

Los medios de desinformación masivos tienen una suma importancia en la estrategia de empresas como El Dorado Gold. La opinión pública ha de ponerse del lado de la empresa, algo que resulta fácil cuando hay interconexión entre el Capital y los canales televisivos privados (media). No es fortuito el hecho de que todas las grandes movilizaciones hayan sido silenciadas o difamadas por los canales televisivos privados. También son silenciadas del todo o en parte por los medios de desinformación estatales, cuando esto sirve a los intereses del gobierno, el cual más o menos tiene estos media bajo su control. No fue extraño que lo hiciera la Radiotelevisión Estatal (ERT), la cual, a diferencia del canal estatal ERT3, no incluyó en sus telediarios (noticias) la gran manifestación del sábado pasado en Tesalónica (en contra de la extracción de oro). Este hecho da lugar a varias reflexiones.

Se entiende que el papel del gobierno y de los aparatos estatales es crucial. El gobierno decide por el marco legislativo que regula (rige) la actividad de las empresas. En Grecia este marco, que aún está en vigor, ha sido creado para servir a las empresas y no para asegurar (garantizar) los intereses públicos y la protección del medio ambiente.

Mientras sigue la destrucción en Calcídica, mientras el marco legislativo no cambia, y mientras la sociedad es arrastrada a los tribunales, el gobierno es el que tiene la responsabilidad.

El texto en griego, portugués.

Deja un comentario

*

Archivo