No nos vamos a extender en el tema de las elecciones generales del 17 de junio. En líneas generales es válido lo que escribimos sobre el colmo de la estafa electoral del 6 de mayo. Sin embargo, en algunas de nuestras próximas entradas vamos a analizar el tema del ascenso electoral de la ultraderecha neonazi.

A pesar de que en Grecia el voto es obligatorio, el porcentaje de la abstención llegó al 39%, subiendo un 3% con respecto a las últimas elecciones del mayo pasado y un 10% con respecto a las elecciones de 2009. No consideramos que toda esta gente que se negó a votar represente y refleje una tendencia política anti-electoral consciente. De todas formas, esta tendencia es indicativa de la repulsión que siente una buena parte de la sociedad hacia la estafa electoral, y por supuesto de la oposición consiente y de índole política al sistema de la representación y delegación de otro componente de ella. Aparentemente no estamos lejos de la difusión de las ideas de este segundo componente en el primero y en la sociedad. No obstante, el paso que se tiene que dar es más bien cualitativo, por lo que la distancia a recurrir puede que sea larga.

El partido derechista Nueva Democracia logró obtener un 29% (19% en las elecciones de mayo), siendo el partido más votado. Señalamos que la ley electoral premia al primer partido con 50 escaños, sobre los 300 del Parlamento unicameral. Antes de las elecciones a este partido se le había incorporado un pequeño partido neoliberal, el cual no había logrado entrar en el Parlamento en las elecciones anteriores y se disolvió unos meses después de su fundación por una ex diputada de Nueva Democracia, quien hace un año no había logrado ganar las elecciones internas. Es evidente que los derechistas-y los defensores del Sistema en general-son unos seguidores fieles de su ideología, la cual siempre se superpone a su interés personal, y que el oportunismo es una palabra desconocida a ellos…

Este partido está a favor de los memorándum y la política de austeridad, o sea de la política neoliberal que está conduciendo al pueblo a la indigencia y la esclavitud. Está apoyado por el Capital griego y europeo, por la Banca internacional, por el Fondo Monetario Internacional, por la mayoría de los medios de desinformación y por todos los gobiernos europeos, algunos de los cuales unos días antes de las elecciones intervinieron en los asuntos políticos supuestamente internos del país para chantajear a los votantes intimidados, declarando que cualquier otro gobierno menos el de la coalición de las fuerzas políticas que están a favor de esta política, sería una catástrofe para Grecia y conduciría a una bancarrota desordenada. Por lo tanto, la táctica propagandística de este partido se basó en el temor de una parte de la población, cundiendo el pánico, tanto directamente con anuncios y comunicados, como indirectamente a través de la propaganda de los mass media. Estas elecciones han sido aún más mediáticas que las anteriores. Casi todos los medios de desinformación se dedicaron a una enorme campaña de lavado de cerebro, a favor de los dos partidos pro-memorándum (Nueva Democracia y Pasok), ante el “peligro” de la formación de un gobierno izquierdista.

El segundo partido más votado fue el llamado Coalición de Izquierda Radical (Syriza), obteniendo un 27% (17% en las elecciones anteriores). Se trata de una agrupación de varios partidos izquierdistas, mayoritariamente socialdemócratas. Por un lado ellos se decepcionaron por no ganar las elecciones, por otro lado están contentos de su ascenso electoral, ya que éste corresponde a un aumento de la financiación estatal. Muchos de los votos que obtuvo proceden de ex votantes del Pasok, algunos del llamado Partido Comunista y otros de gente que contó con un gobierno de izquierdas para ver en la práctica la anulación de los memorándum, así como de las medidas penosas y de las leyes anti-obreras que los acompañan.

El llamado Movimiento Socialista (Pasok) es el segundo partido a favor de la política neoliberal. Obtuvo un 12% (13,6% en las elecciones de mayo y 44% en las de 2009). Es el partido que gobernó durante dos años hasta el mayo pasado e introdujo el Fondo Monetario Internacional en Grecia. Es un partido apoyado por el Capital, así como por la pequeña burguesía corrupta y acomodada, nutrida del Estado y del erario público. Es el partido que se identificó con la ofensiva del Estado y el Capital contra la sociedad, llevándola a cabo durante los dos últimos años, y por tanto fue él que pagó la mayor parte de la cuenta en estos dos últimos circos electorales.

Una gran parte de los políticos y los votantes de este partido se incorporaron a una escisión del Syriza, llamada Izquierda Democrática. Se trata de la faceta más europea de la Izquierda socialdemócrata, con muchos elementos comunes con los partidos derechistas. A pesar de que está en contra de los memorándum, es un defensor ardiente de la Unión Europea. Obtuvo un 6%, igual que en las elecciones anteriores de hace un mes.

Una escisión de Nueva Democracia es el partido autodenominado Griegos Independientes. Es la llamada derecha popular, nacionalista y populista. Está en contra del memorándum, pero en el resto de su temática está identificado con la política neoliberal, a pesar de su retórica populista. Obtuvo un 7% (10,5% en las elecciones anteriores).

Sobre el partido neonazi Jrisí Avgí (Aurora Dorada) no vamos a extendernos aquí. En otra entrada nuestra vamos a analizar algunas cuestiones acerca de su ascenso electoral, buscar sus causas y dentro de lo posible sacar unas conclusiones, que esperamos que sean de utilidad para una confrontación eficiente con el fascismo como fenómeno. Es indicativo que con respecto a las elecciones de mayo este partido fascista no perdió casi nada de sus fuerzas, obteniendo un 7%.

El denominado Partido Comunista se limitó a un 4,5% (8,5% hace un mes). No jugó ningún papel, al menos evidente, en los procesos electorales para la formación de un gobierno. Se negó rotundamente a participar en estos, participando sin embargo en el juego electoral, proponiendo como salida de la crisis el voto a ellos y la toma en el futuro lejano del Poder por el pueblo. A esta postura contradictoria suya es debida su caída electoral, puesto que una gran parte de sus votantes izquierdistas optaron por la solución más palpable del Syriza. Además de ser un residuo del estalinismo, constituye una de las reservas del Sistema. Su papel primordial estriba en la represión y apaciguamiento de todo el movimiento que ponga en peligro la integridad del Sistema, así como en la canalización de la rabia social a vías inofensivas.

Del posible fraude electoral realizado no vamos a dedicar mucho tiempo. Sí que pillaron a una representante electoral de Nueva Democracia cambiando papeletas de los demás partidos por otros de este partido derechista, si que los votos de la mayor parte los musulmanes del Tracia fueron destinados a un partido, si que no es claro que ha pasado con todos aquellos “votantes” transportados del Mar Negro y Albania hace unos años por el Pasok (de las minorías griegas de allí o no), sí que los grandes partidos suelen transportar a votantes suyos de las provincias donde tienen unos escaños asegurados a otras donde la votación es más crucial, sí que la misma ley electoral es una estafa, pero a estas alturas todo esto poco importa. Los métodos modernos de manipulación de las masas son mucho más avanzados y diferentes. Durante los 40 días que mediaron entre las elecciones del 6 de mayo y las del 17 de junio, los medios de desinformación se dedicaron a una lucha asquerosa de intimidación, aterrorización y lavado de cerebro, así que la gente participara en esta estafa y sobre todo votara a los partidos que están dispuestos a implementar la política impuesta por las élites local y trasnacional, el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea.

Poco importa cuáles y quiénes van a ser las muletas de los dos partidos (Nueva Democracia y Pasok) que parece que van a formar un gobierno de coalición. Poco importa que el primer ministro sea un político, un banquero u otro extraparlamentario. Lo que importa es la intensificación de la lucha contra el totalitarismo, contra el Poder y todas sus estructuras, el reforzamiento de la lucha por la emancipación social, por una sociedad que respete al ser humano, por la libertad.

2 comentarios para “Elecciones generales del 17 de junio: una falacia preanunciada”

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