El siguiente texto fue escrito por un desempleado, y fue publicado en la página web El calendario de un Desempleado. El texto es una carta ficticia escrita por el patrón de una empresa, y dirigida a sus empleados.

Estimado empleado, ahora que estoy viviendo los últimos momentos de mi vida tengo que confesarte algunas cosas que nunca has entendido.

Esclavo mío concienzudo, leal y trabajador, por tu bien no pagaba todas las contribuciones patronales a la seguridad social. De todos modos los fondos de pensiones los han hecho quebrar los gobiernos a los que tú has votado.

Por tu bien, con el pretexto de la crisis comencé a dejar de pagarte todo el sueldo, así que te fueras acostumbrando a cobrar menos.

Por tu bien pasamos al trabajo rotativo, así que pudieras descansar. Y yo seguí debiéndote dinero.

Y tú empleado (tonto) fiel, pensaste que apoyabas la empresa.

Por tu bien, los gobiernos a los que tú has votado, han contribuido a la abolición de la jornada de ocho horas diarias y de cinco días semanales, así como los convenios colectivos.

Por tu bien te mandé al Instituto de Empleo, con un despido ficticio, ya que tú mismo consentiste renunciar a sus derechos, como un siervo bueno y fiel.

Después de todo llego a la quiebra, después de haberme comido los millones de euros que me ofrecieron los bancos, ya que no tengo deudas pendientes de unos miles de euros a los fondos de pensiones, y por supuesto, después de haberme comido tus sueldos.

Este último dinero ha sido el mejor. Lo gasté en discotecas de mal gusto, en casinos de juego, en coches de lujo y en la construcción de mis mansiones humildes. Y ya que he sido tan bueno contigo, ahora te toca a ti hacer algo para mí.

Tienes que volver a llenar la caja de tu banco, y ya que tu salario (si es que cobras uno) no es suficiente, vende tu casa. Ya no te hace falta.

Realista, 48 años, Ática (provincia de Atenas)

El texto en griego.

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