Texto de la Asamblea de Anarquistas por la Auto-dirección Social.

Se cumplen cuatro meses desde el fin de la fiestecilla electoral, cuyo objetivo fue la desorientación y el apaciguamiento de la rabia social. El mundo de las resistencias sociales y de clase, y en general los luchadores, pretenden encontrarse de nuevo en las calles de forma combativa y retener la ofensiva salvaje del Estado y la patronal. Con la participación masiva en la huelga general del 26 de septiembre, con una multitud de acciones antifascistas, con intervenciones en los barrios, con ocupaciones en lugares de trabajo, entramos de nuevo en un período de agitación social. Una vez más el Régimen será llamado a hacer frente a la rabia cada vez mayor de los oprimidos, la cual es causada por la intensificación de la explotación en los lugares de trabajo, por el aumento desenfrenado del desempleo, por el colapso de los sistemas de Sanidad y Educación y por una represión brutal en las calles. Así que no es rara la convocación de una huelga general más en menos de un mes. Los dirigentes sindicales por un lado tratan de gestionar la presión que reciben de la base de los trabajadores, y por el otro lado no pueden superar los límites establecidos por su papel de mediadores. El resultado es que insistan en huelgas de un día de carácter fragmentario.

A pesar de que movilizaciones como la que ha sido convocada para el 18 de octubre tienen un carácter fragmentario, la participación de todos nosotros en ellas es sumamente importante. Es esencial estar constantemente en las calles, apoyar todas las luchas, pequeñas y grandes, romper en la práctica el terrorismo del Estado y responder colectivamente y de forma combativa a las prohibiciones y a los ataques represivos contra huelguistas y en general contra los que luchan, así como construir relaciones de solidaridad con aquellos que están en contra del terrorismo estatal/paraestatal y de la barbarie capitalista. La huelga general que ha sido convocada para el 18 de octubre es una huelga más en la que todos los que luchan contra la ofensiva totalitaria del Estado y del Capital, trabajadores y desempleados, nativos e inmigrantes, empobrecidos y desposeídos, vamos a salir a las calles. Es una oportunidad más de demostrar que contra la fascistización impuesta, el mundo de la libertad tiene la fuerza de resistir y proponer la solidaridad, la esperanza de un mañana mejor y la pasión por la vida.

En el contexto de la crisis sistémica y la intensificación de la ofensiva que estamos recibiendo, la fuerza laboral es devaluada, los trabajadores son despreciados, sus demandas no son satisfechas y las luchas son reprimidas. La patogénesis crónica de las resistencias de clase, con la adjudicación de la organización de la lucha a los jefes sindicales y la resultante gestión de las cuestiones que la conciernen en común con los patrones, la predominancia de lógicas corporativistas y la incapacidad de la integración de las demandas en un contexto general, son unas cargas que impiden que las luchas adquieran una perspectiva de victoria. Por lo tanto, es imprescindible cambiar las características cualitativas de las huelgas así que ellas se conviertan de nuevo en un arma eficaz en manos de los trabajadores. Tenemos que tomar la organización de las luchas en nuestras manos, a enfrentarnos con la patronal y con los aparatos represivos del Estado. La convocación y organización de una huelga general indefinida es un paso necesario para poder hablar en términos reales sobre un contra-ataque de clase y social. Sólo si se bloquea de una manera indefinida y generalizada el proceso de producción, la reproducción diaria del sistema capitalista, podremos avanzar hacia la dirección de la subversión.

Contra la ofensiva violenta generalizada del Estado y de la patronal no puede existir ningún contrapeso institucional, ninguna solución institucional. Ningún embellecimiento del sistema de explotación y opresión es posible, según sostiene la socialdemocracia. La única solución de los oprimidos es la calle, la resistencia y la organización social y de clase de los de abajo. El contra-ataque social y de clase. La lucha por la revolución social. La lucha por una sociedad de igualdad, libertad y solidaridad.

Manifestaciones-enfrentamientos-ocupaciones

Huelga general indefinida por la auto-dirección generalizada

Concentración huelguista fuera del Museo Arqueológico Nacional, 18 de octubre, a las 11:00h.

Asamblea de Anarquistas por la Auto-dirección Social

El texto en griego.

Deja un comentario

*

Archivo