Kalamata: manifestación antifascista después de la prohibición de la celebración de un festival neonaziHace unos días las autoridades municipales de Mesenia (provincia de Kalamata) revocaron la autorización que previamente habían concedido a la banda neonazi Aurora Dorada para que celebrara un festival del 2 al 5 de agosto en la ciudad de Kalamata, en el sur del Peloponeso. Este festival sería conmemorativo del golpe de estado que el militar Metaxás llevó a cabo el 4 de agosto de 1936, mediante el cual impuso una dictadura fascista hasta 1940. Los neonazis iban a celebrar este festival en el mismo lugar en que en 1934 la Policía y el Ejército mataron a seis obreros portuarios durante una huelga.

La autorización concedida a Aurora Dorada para llevar a cabo esta fiesta fascista en Kalamata había provocado protestas por parte de varias organizaciones y gremios profesionales, sindicatos y partidos políticos, las autoridades portuarias así como el consejo  municipal de la ciudad. No es que todos estos de golpe se sensibilizaran y se opusieran al fascismo. No quieren la celebración del festival fascista, en beneficio del “buen funcionamiento de la ciudad” y “debido a los efectos negativos que, en plena temporada alta, tendría sobre la vida económica y social de Kalamata”. En otras palabras, el tema para todos estos es puramente económico. Se opusieron a la celebración del festival fascista porque estimaron que su celebración supondría un descenso de sus beneficios. No olvidemos que la provincia de Mesenia es uno de los bastiones de la Derecha y que en esta provincia en las últimas elecciones generales Aurora Dorada consiguió uno de sus porcentajes más altos.

El 20 de julio unos 2.000 antifascistas de Mesenia y de las provincias vecinas realizaron una manifestación antifascista en el centro de Kalamata. La marcha fue particularmente combativa. Recorrió todo el centro de la ciudad y duró unas dos horas. En la marcha participaron anarquistas, antiautoritarios, izquierdistas y en general antifascistas de todas las edades.

Durante la celebración de la concentración y la marcha antifascistas unos 50 neonazis estuvieron cerrados dentro de sus oficinas, estando ellas rodeadas y custodiadas por varios escuadrones de la Policía. La masividad de la manifestación no permitió a los fascistas proceder a ninguna provocación contra ella. Las chulerías fascistas se limitaron a una llamada amenazadora. El miércoles 17 de julio una persona que se presentó como el diputado de Aurora Dorada en la provincia de Kalamata Mesenia llamó al móvil de la Asamblea Antifascista de Atenas que participó en la manifestación, amenazando a los miembros de la Asamblea.

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