El miércoles 9 de septiembre más de sesenta personas se concentraron en el jardín municipal de Kavala, realizando una manifestación antifascista contra la presentación electoral de los candidatos del partido fascista Aurora Dorada (Jrisí Avgí). Los antifascistas actuaron con unos reflejos realmente rápidos, dado que el evento de los invertebrados había sido anunciado tan sólo un día antes, temiendo algo que no pudieron evitar: La concentración antifascista. Uno de sus invitados era el neonazi Matceópoulos.

Los manifestantes permanecieron durante mucho tiempo en el lugar de la concentración, manteniendo a calle de ella cortada. Después de varios minutos de manifestar en la calle, la gente volvió al jardín municipal y se quedó ahí durante algún tiempo, no permitiendo a los invertebrados desplazarse libremente por la ciudad.

Durante la concentración antifascista y mientras los manifestantes estaban alineados frente a las fuerzas policiales que habían cortado la calle, el bien conocido descendiente de los colaboradores de los nazis, torturador (literalmente) durante la Dictadura, y presidente del consejo municipal de Kavala, S. Grammenos, estuvo vigilando a los manifestantes y estuvo haciendo gestos irónicos hacia ellos. Por supuesto cuando algunos de ellos le contestaron, empezó a hacer chulerías bajo la protección de los maderos y de otros gilipollas que estaban en ese lugar. Cuando los manifestantes se cabrearon por su actitud provocadora, los maderos lo echaron, y así se puso fin a la bien conocida representación teatral de los payasos de la autoridad municipal.

Sobre las 22:00h nos informamos que llegaría al puerto de Kavala el tercer barco con refugiados de varios países asiáticos que habían llegado a las islas griegas de la costa de Asia Menor. Inmediatamente los manifestantes se llevaron los alimentos y el agua recolectados los días anteriores, y se fueron a puerto, donde se los repartieron a los refugiados.

La respuesta de los refugiados fue muy positiva, a pesar de que estaban “perdidos”. Frente a todas las circunstancias difíciles y las dificultades de un viaje sin fin, estos alientos de apoyo moral pueden ser un verdadero apoyo en la lucha por la libertad, la dignidad y la pasión por vivir.

¡Ningún refugiado e inmigrante solo! El fascismo muere en la calle. Lucha por libertad y dignidad.

Fuente: https://mpalothia.wordpress.com/.

El texto en portugués.

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