La historia y la crítica son el combustible de toda la lucha revolucionariaEste texto se nos ha enviado con este título y con las fotos que se publican, como respuesta al texto “Un comentario sobre el evento de solidaridad con los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas”. Lo publicamos, a pesar de que consideramos que no contesta a la mayor parte de lo mencionado en el primer texto. También, queremos notar que no compartimos las opiniones y los comentarios expresados en el texto publicado en esta entrada.

A quien pueda interesar, si yo fuera miembro del equipo editorial, habría opinado que no fuera publicado tu comentario antes de que algunos asuntos fueran abordados (tratados) en el ámbito de una comunicación personal, y teniendo (tú) la buena voluntad de reconsiderarlo. A pesar de que tu frustración acerca de cómo pueden parecer las cosas a alguien que las ve desde fuera parece razonable, refleja una forma de elitismo sobre el cómo las cosas pueden y deben ser manejadas de una manera ideal. Voy a tratar de explicar en qué base esto puede parecer elitismo, y también voy a tratar de evitar cualquier excusa sobre cualquier lado involucrado. La otra razón por la que me veo obligado a responder es que yo también he participado periódicamente en la asamblea que organizó el evento, pero de ninguna manera quiero representar a esta colectividad. No le aconsejaría a ninguna asamblea que contestara a una crítica personal, ya que esta práctica podría “cortocircuitar” el proceso de cualquier entidad colectiva, encauzándolo a unos procesos repetitivos interminables de construir argumentos opuestos en un diálogo con un individuo.

Si realizas una búsqueda más detallada de los textos publicados en griego es posible que encuentres que varios colectivos se han especializado o que se han referido a los zapatistas y a su evolución. AKA, por ejemplo, es un grupo anarquista que ha publicado un artículo concerniente al movimiento, e cual aborda este tema. Ha habido otras entidades recientemente que también han publicado documentos sobre la lucha de los zapatistas. Hay otras, y ha habido más en el pasado, que se han “agrupado” como colectivos basados ​​en este tema y a continuación se disolvieron sólo con el fin de formar nuevas agrupaciones. Estas parecen ser señales de salud en un movimiento bajo reconsideración y evolución constante. En concreto, el grupo que organizó el evento ha sido el que a lo largo de los años ha mantenido este asunto constantemente al alcance de las personas interesadas y ha estado promoviendo el interés sobre todo en el movimiento de habla griega. No todos los miembros de este grupo han sido griegos. El grupo también ha sido abierto respecto al tema de su denominación. De ninguna manera se trata de un grupo político cerrado de una perspectiva específica determinada por su nombre. De verás, uno no puede decir lo mismo sobre los colectivos restantes que han abordado el tema del zapatismo. La mayoría de ellos no han sido muy abiertos ni han descrito de una manera específica su marco político, sin embargo, cada uno funciona de su propia manera. Y puede que algunos hayan encubierto los esfuerzos personales con una máscara colectiva, como a lo mejor habrás supuesto.

Lo que parece ser una forma de elitismo de tu parte es la referencia a la manera en que fue decidido y organizado el evento. Si te fijas bien, se ha realizado una serie de asambleas abiertas publicadas, invitando a todos los interesados ​​a participar. Tanto el La historia y la crítica son el combustible de toda la lucha revolucionariaevento como la protesta/manifestación en la embajada de Méjico el 20 de mayo, organizada poco después del llamamiento internacional a la acción solidaria, han sido productos colectivos. Es lo que decidieron hacer los que participaron (en las asambleas). Si tú hubieras asistido (a ellas) y te hubieras sentido excluido del proceso de toma de las decisiones, esto sería una denuncia motivada de tu parte, sin embargo, tengo serias dudas de que esto haya pasado. “Falta lo que falta” como nos dicen sabiamente los compañeros de Chiapas. Lo que se hace es lo que posiblemente se puede hacer, con los medios disponibles, y con la sabiduría colectiva entre iguales, y sobre todo en el tiempo y el ritmo que hemos trabajado. No a su tiempo, no a tu tiempo, no a un tiempo dictado por la industria. Estos, si estás interesado ​​en el movimiento zapatista como dices, son aspectos muy importantes que parecen las más difíciles de ser digeridos por los que han vivido en las sociedades capitalistas “durante un tiempo demasiado largo”. La forma del evento, la música, la ubicación, la manera en la que se montó, todo fue producto de un esfuerzo colectivo entre los que “decidieron” invitar a los (músicos) que vinieron. Fue lo que fue, con los medios disponibles, la energía, el trabajo, el entusiasmo y la arrogancia de hacer lo que decidimos hacer sin permiso y ayuda de arriba.

Donde parece haber más elitismo en tu crítica es el si el movimiento zapatista puede ser reforzado e impuesto como una agenda colectiva. ¿Quién podría tener posiblemente la autoridad central dentro de un movimiento no jerárquico para enfatizar en la importancia del zapatismo? ¿Si se hiciera esto, lo llamarías proceso desde abajo? Te puedo asegurar de mi experiencia en cualquier proceso colectivo que he participado durante años que no he perdido la oportunidad de contar lo que sé de la estructura de organización de los zapatistas a los que luchan y al proceso de organización de una asamblea. Me imagino que toda la gente que organizó el evento hace lo mismo. Puede que yo sea ineficaz, pero no he logrado convencer a ninguna asamblea de sacar un solo comunicado colectivo sobre los zapatistas. Pero también puedo asegurarte de que poco a poco esto se está convirtiendo en un tema de interés diario entre los individuos. Es cierto, no hay embajada zapatista; todos tenemos que actuar como embajadores. Inicialmente, lo único que podemos hacer a nivel individual es inspirar e informar a los que nos rodean, o estimular el interés por más investigación. Con el tiempo, podemos suponer que alcanzaremos una conciencia colectiva y esperamos que este tema se convierta en la base para que se crucen las luchas colectivas desde abajo, a nivel nacional e internacional. Nadie puede ni debe forzar este proceso. Si falta lo que falta, lo que ha de venir vendrá a su debido tiempo natural y horizontal. Así que ten paciencia, porque no queremos actuar de ninguna otra manera.

Otro asunto importante que parece que hayas pasado por alto es que todo esto no se hace en condiciones de paz, libertad y tranquilidad, o una especie de tregua con los de arriba. Esto se hace durante una guerra que tiene lugar en su tierra y territorio. Es una guerra que ha resultado en varias muertes, lesiones y encarcelamientos recientemente. A diferencia de los zapatistas que viven y funcionan las 24 horas del día, al tiempo que van edificando su autonomía en su tierra liberada, nosotros estamos en guerra con poca o ninguna tierra para pisar, por lo tanto, con poca o ninguna autonomía. El evento en sí, durante las pocas horas que duró, fue una pequeña victoria en la guerra. Pueden parecer pequeños pasos en un camino muy largo, pero 10-100-1000 veces vamos a dar estos pequeños pasos, en lugar de volver a cero para luchar en la gran guerra, como han hecho en el pasado los que buscan una autoridad central.

Con respecto al repertorio de la música y el nivel de ruido, sólo puedo decir que fue la música disponible que reunió a todas estas personas, y no se debe pasar por alto la importancia de reunir a la gente, ya estando de acuerdo o en desacuerdo unos con otros. El hecho de estar juntos, en solidaridad con la lucha zapatista tiene su propio mérito, a pesar del hecho de que algunos perdieron la presentación. Si el zapatismo era algo ajeno a nosotros en el pasado, ahora es algo que está aceptado (ok) entre nosotros, ahora es algo nuestro. La camaradería es importante para los zapatistas como lo es para nosotros. Si llama a esto “embajada”, que sea embajada, pero desde abajo y sin beneficio personal. Los buenos gobiernos necesitan buenos embajadores. El hecho de que no podrías distinguir quien era parte de la organización colectiva y que no lo era, quien trabajaba como organizador y quien trabajaba en solidaridad con los organizadores, es una buena prueba de que ninguno de estos embajadores tiene currículo diplomático. Es como si uno tuviera una capucha zapatista sin siquiera usarla.

Te animo a asistir a las próximas asambleas y descubrir por ti mismo lo que sostengo aquí, y también reconsiderar tu crítica, en cuanto al dilema si tiene que ser una crítica desde abajo o desde arriba. Reconsiderar, es decir, evitar la lectura de imágenes estáticas, leer la historia y participar en ella. Si participas, puedes plantear temas y convencer a los que te rodean, y ellos harán lo mismo si tus oídos están tan abiertos como los suyos. Convencer o ser convencido en lugar de ganar. Y por lo que yo puedo entender, este es el camino de los que trabajan horizontalmente. ¡La crítica que viene desde arriba, a la que llevamos mucho tiempo que estamos acostumbrados, siempre estará ahí, por encima de nosotros! ¿Y dónde en este texto se lee la palabra nosotros, no es para que nos represente contra ti, sino como un “nosotros” que te incluye a ti, así como a todos los que participaron en el evento, y si eres quien dices que eres.

El texto en inglés.

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