Texto editorial de Atenas Indymedia, publicado con motivo de las torturas a los cuatro anarquistas detenidos por atracar un banco y una oficina de Correos en Kozani.

“En la comisaría nos apartaron y nos pusieron capuchas en la cabeza. Durante cuatro horas nos estuvieron golpeando e insultando”.

Una vez más nos encontramos ante el terrorismo de Estado y el totalitarismo, después de la detención de cuatro anarquistas en Kozani y su tortura vengativa-ejemplificador el viernes 2 de febrero. Este hecho, sin embargo, no constituye un incidente aislado. Es una práctica que el Poder trata de consolidar en los casos de “detenidos de categoría especial” y constituye una opción política clave del aparato represivo del Estado. Son aún recientes las denuncias de torturas que recibieron hombres y mujeres anti-fascistas, que fueron totalmente encubiertas con la actitud provocadora del ministro Dendias, jefe superior político de los maderos.

Sin embargo, lo que es más exasperante es el totalitarismo galopante que no se puede ocultar, por muchos pactos que hagan con el diablo sucio los medios de desinformación sucios y vendidos- cuya complicidad sigilosa es ensordecedora – repitiendo la retórica del Estado sobre el enemigo interno. Es la aplicación de la táctica “El Estado soy yo… ¡y hago lo que me da la gana!” Justo así se puede interpretar la acción de los perros del Estado y de su liderazgo político. Son los que para “aplicar la ley” violan sus propias leyes, cuando incluso durante la detención de unas personas les dan una paliza vengativa, ¡y cuando durante su estancia en los palacios de los maderos los detenidos son sometidos a torturas hasta el punto de que sus rostros no sean reconocibles por sus propios familiares! Las excusas provocativamente ridículas de Dendias, que el abuso se produjo durante la detención son flagrantemente desmentidas por los vídeos de la detención, mientras que su declaración que las fotografías que publicó la Policía en su página web tenían que ser electrónicamente retocadas, así que sus caras fueran reconocibles, demuestra el grado de las torturas que recibieron los compañeros anarquistas detenidos.

Es una provocación el hecho de que el Poder se atreve a publicar imágenes de detenidos torturados y en este estado, ¡como si fuera la cosa más normal en su “Democracia”! Los torturadores enmascarados, no sólo permanecen intocables, sino que reciben las felicitaciones de una chusma mezclada de políticos y periodistas, al mismo tiempo que hace unos días los neo-nazis que apuñalaron a sangre fría a un obrero paquistaní fueron tratados de la mejor manera por un aparato estatal que de una manera u otra promueve el racismo y el odio, matando en las fronteras, en los campos de concentración, en las Comisarías de Policía…

Las torturas es una imagen de nuestro futuro. Cada experimento e “innovación” del mecanismo represivo del Estado, una vez consolidados e impuestos a la conciencia social,  extiende el campo de su aplicación a cada componente social que se rebela. La publicación de fotos comenzó con los detenidos de la “Lucha Revolucionaria” y la “Conspiración de Células del Fuego” «por ser terroristas» y por consiguiente «enemigo interno», pero fue extendida con el oprobio de las mujeres VIH positivas, en el oprobio de los participantes en una concentración huelguista en el barrio de Zografu o con los manifestantes detenidos en  manifestaciones huelguistas en Atenas.

La publicación de fotos se hace para crear la sensación de miedo a la sociedad. La promoción del chivatazo y del canibalismo social, y el oprobio de los detenidos son parte de una guerra psicológica.

El texto en griego.

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