Llamamiento contra el desmantelamiento de la salud mentalLlamamiento a una concentración por la salud mental

Contra el cierre violento de los hospitales psiquiátricos y el holocausto de la salud mental que están preparando

Concentración, martes 1 de abril de 2014, a las 18:30h, en la sala del ayuntamiento de Jaidari.

Iniciativa por un Movimiento Polimorfo por la Salud Mental

El siguiente texto fue publicado en la página web www.psyspirosi.gr por la “Iniciativa por un Movimiento Polimorfo por la Salud Mental” como un llamamiento de lucha contra el desmantelamiento de la salud mental por el gobierno neoliberal.

Dentro del aluvión de las consecuencias de la crisis económica y de los memorandos consecutivos para cada aspecto de nuestras vidas, con el desempleo masivo, la “flexibilidad” de las relaciones laborales, el desmantelamiento progresivo de los servicios públicos, la abolición total del “Estado de bienestar”, cualquiera que haya existido hasta ahora, y el empobrecimiento rápido en medio de todo esto de la mayoría de la población, el desmantelamiento sistemático de los servicios de sanidad pública (cuyo punto culminante es de momento la disolución de la Organización Nacional de Prestación de Servicios Sanitarios EOPYY) y su privatización total, constituyen una de las primeras prioridades del gobierno neoliberal.

En el sector de la Salud Mental, justo en el momento en que la crisis aumenta exponencialmente y hace cada vez más complicado el tema de la aparición de problemas de salud mental para unos componentes de la población cada vez más amplios, es exactamente en este mismo momento que los servicios públicos existentes (los tres hospitales psiquiátricos que se han quedado y los poquísimos servicios de salud mental, dispersos, fragmentados e inadecuados) se están debilitando y se están conduciendo al cierre.

Este cierre violento, esta eliminación de los hospitales psiquiátricos, no tienen nada que ver con la tentativa de creación un sistema de Salud Mental público y gratuito, lejos de la institución represiva y en realidad anti-terapéutica del actual hospital psiquiátrico, una institución que primeramente sirve para el control social en vez de  servir para la atención curativa y el apoyo de las personas con problemas graves de salud mental.

La transición a algo “más allá” del asilo psiquiátrico siempre ha estado asociada:

– Con la creación de una red integrada de servicios comunales, para el apoyo y la atención de las personas, en el lugar de su residencia y en el ámbito del tejido social.

– Con una atención “psiquiátrica diferente” que atiende de manera igual al “otro”, en vez de convertirlo en “cosa”.

– Con una atención psiquiátrica que da sentido y valor a la experiencia del sujeto y se esfuerza por comprender y responder a sus necesidades, en lugar de clasificar las necesidades individuales en categorías diagnósticas, que sólo estigmatizan y excluyen, sirviendo para el control social y siendo útiles a las compañías farmacéuticas .

– Con servicios comunitarios que operarían en el sentido de una protección razonable que respeta y apoya la libertad y los derechos de la persona, a las antípodas de la supuesta “protección” de los asilos actuales, que está al servicio del “orden público” (contra nuestros prójimos, supuestamente “peligrosos” y distintos) y que está estrechamente asociada con el ahogamiento de la libertad.

– Con movimientos sociales y procesos “desde abajo” y no con gestiones administrativas desde arriba.

El ir ” más allá” del hospital mental significa un proceso de cierre, durante el cual se edificarían los servicios comunitarios alternativos, de modo que, por cada unidad que cerrara, ya estuviera en funcionamiento una unidad alternativa que la sustituyera.

El cierre de los hospitales psiquiátricos que están pretendiendo hacer, no se limita sólo a la “protección opresiva” inhumana del hospital psiquiátrico tradicional. Está íntimamente asociado con la neoliberalización total de la economía, que convierte una parte cada vez mayor de la población en innecesaria (redundante), estando entre los primeros que sufren esto los enfermos mentales. Incluso el hospital mental (por no hablar de un “Estado de bienestar”) constituye no sólo una carga insoportable para el ajuste presupuestario, sino que se opone a la propia lógica y propias necesidades del “mercado libre”.

En su lugar han decidido crear “hospitales psiquiátricos judiciales” (al menos dos) para el “almacenamiento” (y no el tratamiento) de los denominados “chalados” en el artículo 69 de la ley relativa, siguiendo la lógica de la creación de cárceles de máxima seguridad, siguiendo la lógica de la edificación de un “Estado de seguridad” centralizado, para la gestión represiva de lo que la clase dominante ha confeccionado y llama “peligrosidad social”.

Ya los hospitales mentales públicos existentes están decayendo y día a día van cerrando “desde dentro”, sin todavía haber clausurado a cal y canto tal y como lo están preparando: Con la reducción enorme del personal (hasta el punto que no puedan funcionar), la escasez de materiales y medicamentos básicos, con el porcentaje de los pacientes no asegurados habiendo llegado a unos niveles sin precedentes (más de uno de cada tres pacientes no tiene seguridad social), lo que conduce a la incapacidad incluso para suministrar la medicación indispensable, con la quiebra y la incapacidad de las familias de proporcionar (a sus miembros hospitalizados) el apoyo necesario. Ya se está promoviendo de una manera autoritaria por la Dirección del Hospital Psiquiátrico de Atenas, la colocación rápida y brutal de los pacientes que llevan años hospitalizados en cualquier institución del territorio del Estado griego, dondequiera que haya espacio, siendo los pacientes de los hospitales gero-psiquiátricos (para ancianos) los primeros en sufrir esto, violando descaradamente cualquier procedimiento terapéutico.

La calle, que “ofrece alojamiento” a cada vez más enfermos mentales entre las personas sin hogar, es para ellos el destino final, más bien una parada antes de la muerte.

A este terreno de la gestión neoliberal viene de una manera natural, como siempre, a encajar el retroceso a las prácticas nazis de la “esterilización” y la “eutanasia” propuestas por (la banda neonazi) Aurora Dorada, así como la restauración de la “solución final”, que en aquel entonces, al igual que ahora, tiene como punto de partida a los enfermos mentales.

La cuestión de la salud mental, el holocausto que nos están preparando, nos concierne a todos.

El hospital del barrio ateniense de Jaidari, aparte de sus diversas tradiciones históricas, alberga desde hace varias décadas dos hospitales psiquiátricos. Muchos de los trabajadores en ellos son habitantes de este barrio.

El destino, como siempre lo ha sido a lo largo de toda la trayectoria de las prácticas neoliberales en la salud mental en varios países, es común: los pacientes echados a la calle, y suspensión, movilidad y despidos para los trabajadores.

Sin un movimiento desde abajo, emancipado, organizado, duradero y teniendo un frente único, este “destino común”, así como su correspondiente en toda la sociedad, no puede ser derrocado. Por ello, el punto de partida, el primer momento de un movimiento social por la salud mental que se va a iniciar en Jaidari, puede tener también un significado simbólico.

Es un movimiento social que pretende repeler sus planes destructivos, y que se opone al cierre violento de los hospitales psiquiátricos, no porque esté apegado al asilo mental tradicional, sino desde la perspectiva de un enfoque alternativo y emancipador en la salud mental.

Llamamos a todas y todos a la concentración del martes 1 de abril de 2014, a las 18:30h, en la sala del ayuntamiento de Jaidari, en Palataki, para informarnos y debatir sobre la organización conjunta de los próximos pasos de una lucha duradera.

Iniciativa por un Movimiento Polimorfo por la Salud Mental

El texto en griego.

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