Los “campeones de la economía griega” y los cuatro obreros muertos en la compañía petrolífera Petróleo GriegoEl texto del cartel firmado por dos colectividades de Atenas, publicado con motivo de la muerte de cuatro trabajadores, durante una explosión en una de las refinerías de la compañía petrolífera Petróleo Griego.

Los patrones y el Estado asesinan a obreros (y la banda de Latsis no podría ser la excepción…)

Después de la explosión en la compañía petrolífera Petróleo Griego (Elpe) (grupo líder en el sureste de Europa en el sector de la energía, que pertenece a la banda de Latsis y al Estado griego) los obreros Babis Deftereos de 41 años, Antonis Avrampós de 27 años y Kostas Manguras de 31 años, trabajadores en Elpe, y Ntelilai Ramadán de 40 años, trabajador en un equipo de trabajo que pertenece a un contratista, perdieron su vida, mientras que otros dos resultaron gravemente heridos.

Este crimen de la patronal no es el único ni en estas “galeras”, ni en el resto del “paraíso griego”. En 1992, en las instalaciones de la compañía petrolífera Petrola, en la zona industrial de Eleusina, pertenecientes a Latsis, 14 personas fueron incendiadas vivas y otras 10 fueron gravemente heridas. Dos años más tarde todos los responsables del crimen fueron absueltos. Ya los patrones de Elpe, los contratistas, los vendidos representantes de los trabajadores y unos representantes institucionales se apresuraron a hablar de “un error humano”, es decir, que echaron la culpa a los trabajadores, o al “momento malo”, derramaron lágrimas de cocodrilo, dieron promesas de rehabilitación económica de las familias de los afectados, y siempre que (o si) hay que asumir la responsabilidad, cada uno le tira la pelota al otro. Sin embargo, estos crímenes tienen culpables.

Era seguro que el poco tiempo que Elpe calculaba que era necesario para completarse las obras (la Administración estaba presionando a los obreros para que el proceso del mantenimiento, que por lo general tarda 40 días en completarse, se completara en 23 días), la reducción de personal, los horarios laborales agotadores que llegan a los 16 horas al día, los contratistas que contratan a trabajadores con salarios más bajos, y las medidas de seguridad no adecuadas, nos conducirían a la situación actual. La reducción del coste laboral es para el grupo de empresas de Latsis y el Estado griego un tema clave para garantizar la rentabilidad (lucro), así que esta chusma de la alta burguesía pueda ser promocionada por los medios de desinformación y los analistas financieros, como los “campeones de la economía griega”.

Estas reglas, sin embargo, impuestas por la patronal, son la realidad que vivimos durante muchos años los trabajadores en la mayoría de los sectores. La masacre de los derechos laborales, las nuevas medidas, los despidos, el trabajo en negro, los chantajes, y nuestros sacrificios por el desarrollo tan publicitado, dan vida al Capital y al Estado, exprimiendo a los trabajadores, nativos e inmigrantes.

El capitalismo huele a muerte.

Frente a la ofensiva de los patrones de todo el mundo, nosotros, la clase de los oprimidos, respondemos con luchas auto-organizadas dentro y fuera de los lugares de trabajo. Porque ninguno de nosotros está de sobra, ninguna de nosotras es desechable. A contraatacar al Capital local e internacional, a los Estados y a las alianzas transnacionales que quieren determinar nuestra vida y nuestra muerte.

Anarquistas y comunistas de los barrios de Kypseli y Gizi, Local auto-organizado Ano Kato del barrio de Patissia

El texto en griego.

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