Manifestación contra la visita de Obama a Atenas: ¿“Violentos enfrentamientos” o espectáculo de desenlace esperado?Manifestación contra la visita de Obama a Atenas: ¿“Violentos enfrentamientos” o espectáculo de desenlace esperado?Manifestación contra la visita de Obama a Atenas: ¿“Violentos enfrentamientos” o espectáculo de desenlace esperado?Manifestación contra la visita de Obama a Atenas: ¿“Violentos enfrentamientos” o espectáculo de desenlace esperado?Manifestación contra la visita de Obama a Atenas: ¿“Violentos enfrentamientos” o espectáculo de desenlace esperado?
El 15 de noviembre de 2016 el centro de Atenas se convirtió en “ciudad prohibida” con motivo de la visita del presidente de Estados Unidos a Atenas. Miles de maderos uniformados o vestidos de civil se dispersaron por toda la ciudad, sobre todo por el centro de ella, el cual, a causa de la prohibición de las manifestaciones, la prohibición de circulación de vehículos y el cierre de varias estaciones de metro, daba la sensación de una zona militarizada.

En este contexto de estas condiciones dos fueron los eventos de protesta contra la visita de Obama: Una manifestación y marcha, en las que tomaron parte unos tres mil anarquistas e izquierdistas (de partidos y colectivos de la Izquierda extraparlamentaria), y un paseo por el centro de unos cuatro mil miembros del llamado Partido “Comunista” de Grecia. Los participantes en la marcha no lograron acercarse ni a la embajada de EE.UU. ni al sitio en que se encontraba Obama en aquel momento.

Los izquierdistas extraparlamentarios dieron el espectáculo que suelen dar en ocasiones semejantes: Hacer un “ataque” corto de carácter “heroico” (presentándose ante su clientela electoral como luchadores combativos), programado y preanunciado, ante las cámaras televisivas, al cordón policial más próximo a la plaza mayor, recibir la carga policial y dispersarse cuanto antes, dando a los medios de desinformación el material necesario para hablar de “imágenes de vergüenza”, “duros enfrentamientos”, “violentos choques”, “encapuchados” (¡esta vez los periodistas llegaron a identificar a los izquierdistas con cascos y palos usados para el show de corta duración, con los “encapuchados peligrosos”!), y a la sociedad adormecida el cortometraje de terror necesario para que confirme que ha actuado correctamente acomodándose en el sofá de su cuarto de estar, lejos de los “terroristas”, y los “extremistas”.

Los anarquistas que participaron de una manera “organizada” (en algún bloque) en la manifestación se limitaron a un papel secundario en este espectáculo visto reiteradas veces. Puede que en los comunicados que van a ser omitidos por sus colectividades y federaciones se hagan amplias referencias a la violencia ejercida por las fuerzas represivas del Régimen. Es muy dudoso, sin embargo, que se refiera al nivel organizativo de la manifestación, o que se analicen las razones de la poca participación de la gente en las movilizaciones (además de las asociadas con las medidas tomadas por el gobierno anteriormente a la manifestación).

De este grupo de personas que se dedicó una vez más a conflictos con la Policía en las proximidades de la Escuela Politécnica (esta vez antes, durante y después de la marcha) no vamos a hablar. Las razones por las que consideramos innecesario hacerlo las hemos expuesto en varias entradas anteriores.

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El texto en portugués.

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