Publicamos el siguiente comunicado del Comité de lucha contra la extracción de oro de la juventud de varios pueblos de Calcídica, emitido un día después de la decisión de gobierno de suspender temporalmente las obras de extracción de oro. Queremos dejar claro que lo publicamos por considerar que es una noticia contrainformativa digna de ser traducida y difundida, a pesar de que no compartimos algunos de sus puntos. De manera indicativa citamos la exigencia que los “(diputados) elegidos por el movimiento” se opongan a gobierno. Con respecto a las preguntas retóricas si un gobierno de la Izquierda puede tener la actitud descrita en el texto de comunicado, no tenemos ilusiones falsas. Sí que puede. Parafraseando un viejo lema anarquista nosotros decimos que todos los gobiernos, derechistas e izquierdistas, son los mismos.

El 29 de julio de 2015 e primer ministro Alexis Tsipras dio un nuevo contenido al concepto de la “justicia social”, diciendo que no es justicia social echar a la calle a 5.000 trabajadores de la empresa minera Elinikós Jrisós (Oro Griego). Al día siguiente, el número (de los despedidos) descendió a los 2.000, sin embargo la historia sigue siendo la misma, ya que como dijo el primer ministro un gobierno de la Izquierda no puede ser vengativo con los trabajadores.

¿Sin embargo, un gobierno de la Izquierda puede apoyar a los trabajadores en una empresa ilegal? ¿Puede hacer la vista gorda ante estas ilegalidades, y no proceder a realizar lo que había prometido? ¿Puede despreocuparse de los cientos de puestos de trabajo que se pondrán en peligro, si avanza la inversión? ¿En fin, puede un gobierno de la Izquierda sacrificar toda una provincia para que ganen las multinacionales? ¿Acaso anteriormente a las elecciones, cuando anunciaba que iba a acabar con la “inversión”, el señor Tsipras no sabía que la empresa minera pondría por delante a los trabajadores en ella y plantearía dilemas falsos?

Sin embargo, anteriormente a las elecciones el partido de Syriza había apoyado al movimiento, había tomado una posición clara, y sabía donde está el bosque de Skuriés. La razón era evidente: Manipular al movimiento hasta tomar el Poder y después cambiar de política.

Anteriormente a las elecciones el señor Tsipras y la mayoría de los diputados del gobierno tenían mucha cosa que decir sobre los 350 compañeros nuestros perseguidos jurídicamente, pero en su última entrevista el primer ministro dejó de mencionar nada al respecto, ni recordó que su partido había dicho que dichas persecuciones eran debidas a la ideología de los perseguidos.

Nuestra memoria, sin embargo, no es de tan corta duración. Y nuestra opción por continuar esta lucha es para nosotros vía única. No podemos abandonar nuestra montaña y delegar la solución del asunto a otros, al tiempo que está en juego nuestra vida.

Nosotros estamos aquí y hemos vivido la enorme destrucción de nuestra montaña, la cual se ha intensificado en los últimos cinco meses. Durante estos meses, desde luego, no ha sido posible aproximarnos a la montaña, ya que los datos con el nuevo gobierno cambiaron y la Policía nos permitía llegar sólo hasta la carretera.

Los incidentes son muchos, siendo el más ilustrativo el que tuvo lugar el 5 de abril, cuando la Policía y los trabajadores en la empresa minera cargaron en conjunto contra los manifestantes. ¿Y la Policía? ¿Qué Policía? La que Syriza se había comprometido a retirar del bosque de Skuriés, la que dejaría de ser la guardia de una “inversión” privada. ¡Una cosa más que olvidó el primer ministro!

Las responsabilidades de esta difícil situación recaen sobre nosotros, en cuanto al tiempo perdido y a nuestra gran inversión en la esperanza, la cual se convirtió en inercia. Pero recaen también sobre las personas elegidas por el movimiento, que no dejaron ni un resquicio de desafío al gobierno y alimentaron la actitud de la espera que justificaría nuestra lucha. Ahora, exigimos que todos los elegidos por el movimiento no sólo tengan una actitud crítica hacia un gobierno que se ha demostrado que es igual que los anteriores pero con careta izquierdista, sino que se opongan a él.

Todos estamos aquí, frente al gobierno, no esperando nada de él, como hemos actuado y seguiremos actuando de la misma manera contra los gobiernos que ponen por encima de todo los beneficios de las multinacionales.

Estamos aquí sabiendo que tenemos que luchar por nuestra tierra y que nadie lo hará por nosotros. Estamos aquí sin lógicas de delegación, de espera, de milagros y de soluciones desde arriba. Estamos aquí para todos aquellos compañeros nuestros perseguidos, ya que es nuestro deber no dejarlos solos y condenándolos nosotros antes de que sean condenados por ellos. Estamos aquí porque creemos que la esperanza se desvanecerá si no la tenemos. Estamos aquí para nuevas luchas en la montaña y en la calle, comenzando por el 23 de agosto, llamando a todos a estar allí. Estamos aquí y estaremos hasta la victoria.

Comité de la juventud de Ierissós, Nea Roda y Uranúpoli contra la extracción de oro

El texto en griego.

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