En esta entrada publicamos un texto del Movimiento anti-autoritario de Lárisa, titulado “Una debida respuesta a Avgí por la publicación del texto “¿Quiénes y cómo determinan los principios de la Izquierda?”. Este texto, publicado en el periódico del partido gubernamental Syriza unos días después del desalojo de tres okupas de techo para refugiados e inmigrantes, constituye un libelo (mal escrito) contra las estructuras auto-organizadas, defendiendo a la vez la legalidad burguesa, y justificando la represión contra quienes sean reacios a ella.

Como en este texto se pone de manifiesto el verdadero rostro y las intenciones de la Izquierda, así como la falta de dialéctica y de argumentación que rige su discurso, es probable que dediquemos otra entrada, poniendo de relieve algunos puntos del texto y dando una respuesta más a los sirvientes locales de la Soberanía neoliberal.

En cada acción ilegal hay una regla fundamental, primeramente ética, la cual contesta al quién y cómo “se beneficia” de ella. Recurriendo a esta regla vemos que el argumento de la ilegalidad de las okupas y las estructuras de techo desmorona. El que sale beneficiado no es el sujeto político que procede a la ocupación de un edificio, sino las personas necesitadas por las condiciones de vida impuestas. Los edificios usados para ofrecer techo (alojamiento) y para aliviar a estas personas están cuidadosamente seleccionadas, y en ningún caso son edificios usados por otras personas. En la mayoría de los casos, son edificios que están en pésimas condiciones de conservación, debido al estar abandonados y en desuso. La gente solidaria se esfuerza por convertirlos en habitables de nuevo. Curiosamente la aplicación de la ley se limita a proyectos de solidaridad, en los cuales nadie sale beneficiado, menos los que tienen necesidad de alojarse para cubrir las necesidades básicas de su supervivencia, y no toca las ilegalidades de finalidad lucrativa. Veamos, pues, la ley, pero sin bizquear.

En cuanto a las “fieras del mar abierto”, llevamos mucho tiempo observando las acciones que no hace la Izquierda. No las han hecho los que han gobernado anterior a ella, y no tenemos esperanzas que las hagan los próximos. Las fieras del mar abierto están establecidas también en la tierra. Nuestra solidaridad es el único camino que tenemos para enfrentarnos en la práctica a los planes de estas fieras. Son unos planes cuyo fin es someter cualquier esperanza de vivir decentemente, tanto nosotros como los inmigrantes, que ya son parte de nuestra sociedad. A esta sociedad la defenderemos por todos los medios.

En lo que concierne a la legalidad de una okupa, sólo risa nos puede dar la perspectiva del autor del artículo, quien enfoca en las licencias (permisos) legales y garantías necesarias. ¿Por cierto, cuáles fueron los permisos que se consiguieron el invierno pasado para montar tiendas de campaña (para refugiados)? ¿Cuáles fueron las garantías que se dieron para que se alojasen en estas tiendas familias enteras, niños, personas enfermas y fatigadas de ser refugiados? ¿Qué ley, ética o escrita, permitió que estas personas vivieran en este ambiente? ¿Cómo se confrontó el tema de la atención médica de estas personas? Son unos interrogantes inexorables que han surgido viendo tan sólo el aspecto de estas “estructuras” “garantizadas” por el gobierno, y que se hacen siempre que se ponen en duda las estructuras de techo (auto-organizadas), aunque se trate meramente de unos edificios ocupados. Y a propósito, es obvio que estos edificios se reformaron y su funcionamiento y estética mejoraron. En todo caso, constituyeron un techo más decente que cualquier tienda de campaña ofrecida por la Izquierda de los principios y los valores. Nuestro epicentro son los refugiados. Por supuesto, no teníamos la falsa ilusión de que esto fuera entendido por los que negocian cifras y requisitos en los salones de los convenios, usando en las negociaciones la cuestión migratoria y las vidas de los refugiados. Si tuvieran algo de honestidad, sin embargo, los que aplican las decisiones de la Unión Europea que abren y cierran las fronteras según sus intereses y que contribuyen a la indigencia de los pueblos, no hablarían de rehenes. Verdadera actividad es la que tiene acciones reales (verdaderas). Estas son las nuestras y están en contra de vosotros.

En cuanto a los criterios de la “selección” de los refugiados alojados (en las okupas), sólo los que están lejos de tales acciones “no saben cuáles son (estos criterios)”, como mencionáis en el artículo. La palabra selección está lejos de nuestros deseos y de nuestra necesidad moral de apoyar los derechos de los refugiados. Nuestras posibilidades limitadas nos hicieron ofrecer hospitalidad primero a los más vulnerables, en el marco del respeto mutuo, y obviamente respetando unas reglas (normativas) estructuradas por las asambleas y no con decisiones tomadas por los de arriba y ejecutadas por los de abajo.

Sobre los griegos sin techo y los anti-autoritarios que no están interesados en ellos, otra vez estáis desinformando. ¿Es esta desinformación intencionada? A lo mejor os conviene ignorar el hecho de que en las okupas se alojaron también personas de origen griego, quienes no tienen lo fundamental para poder sobrevivir. Y os conviene para exponer unos argumentos nada sólidos sobre una situación que desconocéis y que intencionadamente no investigáis. Una información sobre los juicios que sucedieron a los desalojos de las okupas de techo os haría saber cosas y no decir chorradas sin motivo alguno. Si estuvierais informados, sabríais algo de la actitud irónica de las autoridades judiciales hacia nuestros compañeros. Después de todo eso nos preguntamos cómo son reclutados los rehenes, como decís, y como se saca partido de ellos. Contamos con vuestra creatividad para recibir una respuesta con argumentos a favor de vuestro libelo sobre nuestras intenciones y nuestros motivos.

Lo que hará la Izquierda de aquí en adelante tiene una cierta importancia, principalmente por motivos históricos. En nuestra conciencia, ningún gobierno, aunque se auto-denomine izquierdista, no puede expresar nuestros ideales y nuestros sueños. La “ética de la Izquierda” y las luchas deberían estar presentes hoy, aquí, y deberían ocurrir en el presente. Las memorias del pasado no pueden tachar ni los desalojos de las okupas ni el hecho de que hubo personas que fueron echadas a la calle y fueron arrastradas a juicios. Con la invocación del pasado no se pueden tachar las operaciones represivas de tipo militar en plena madrugada, contra familias con niños que cometieron el delito de…dormir. Podéis seguir contando vuestros triunfos electorales o por los menos vuestros compromisos, sin embargo, no esperéis que nosotros consintamos estos compromisos. Nosotros para nada queremos apropiarnos de vuestra clientela. Nosotros nos dirigimos a la gente solidaria, la cual existe y se endurece para edificar un mundo que nos merecemos. Un mundo que vosotros no podéis regalarnos. Contad vuestros memorandos y dejadnos contar nuestras almas.

Ningún hombre en la calle. Ningún edificio vacío.

El texto en griego, portugués.

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