Sigue el texto del cartel de la okupa Agrós sobre la destrucción ecológica producida en el golfo Sarónico con el hundimiento de un petrolero y el derrame de grandes cantidades de petróleo que lo sucedió.

Sarónico: El vertedero marino del desarrollo

El 10 de septiembre de 2017, el barco podrido de un fondo Aguía Zoni II se hundió un poco después de cargarse de 2.600 toneladas de petróleo (según lo dicho por Kunturis, propietario del barco y contrabandista bien conocido) de la compañía Petróleo Griego. Los mass media anuncian las primeras noticias de manera confusa. Pronto una chusma de ministros, ex y actuales, alcaldes, expertos, armadores y dueños de canales televisivos, empiezan a “ecologizar” descaradamente, para encubrir no sólo el “accidente” sino también las “prácticas” nobles del desarrollo capitalista (industrias, Capital naviero, comercio, turismo, refinerías, desechos urbanos) que desde hace unas décadas han convertido el golfo Sarónico en una fosa séptica.

El desarrollo es sinónimo del saqueo de la tierra y de las vidas

El hundimiento del buque cisterna no fue un accidente. Fue un crimen organizado (premeditado), cometido en el nombre del desarrollo capitalista. Es uno de los “accidentes” a los cuales tendremos que acostumbrar, ya que el litoral (zona costera) desde el Pireo hasta los Santos Teodoros se va convirtiendo cada vez más en una Zona Económica Especial para el “rescate de la economía nacional” y el lucro de los armadores y los traficantes del petróleo… El Estado griego siempre ha tenido en estima este “espíritu empresarial”, facicitándoles la tarea y legislando según sus intereses, convirtiendo la tierra y el mar en vertederos, y la vida de los vecinos en tóxica y cancerígena.

La gran catástrofe en el golfo Sarónico es un hito en la historia del “desarrollo nacional”. Está íntimamente asociada con la destrucción ya extensa del noreste de Calcídica a causa de las minas de El Dorado Gold, con la destrucción realizada en las montañas de Creta y del Peloponeso con las fuentes de energía industriales (aerogeneradores), con la continuación del desvío del río Aqueloo, y con las instalaciones turísticas gigantescas en varios sitios de belleza única. En el Ática (está asociada) con los planes de extracción de bauxita en el monte Gerania, la inminente destrucción del parque en el barrio de Atenas Nueva Filadelfia, y la venta del terreno del viejo aeropuerto a una empresa de Latsis.

A no acostumbrarnos a la muerte

El crimen cometido recientemente en el golfo Sarónico, a causa de su extensión, hizo visible una situación que ya es condición de vida. Contra esta condición, y contra la civilización contaminante, debemos alzar nuestras resistencias colectivas, de manera auto-organizada y sin mediadores. Con acciones múltiples, con el refuerzo de las relaciones de solidaridad y la conexión de las luchas, con la realización de nuestras propuestas a través de la ocupación de terrenos, debemos posicionarnos frente a los planes del Estado y del Capital, por la tierra y la libertad.

No queremos “otro tipo de desarrollo”, sino la destrucción de un mundo que engedra la explotación, la desigualdad y el saqueo. Y este mundo no se racionaliza, se derroca.

El texto en portugués.

Deja un comentario

*

Archivo