Texto publicado en la página web http://arvala.espivblogs.net/.

El 5 de julio se celebró el segundo referéndum en la historia de Estado griego después de la transición (1974). Debido a que hubo un gran alboroto antes y después del referéndum, querríamos decir cosas sobre el referéndum y sobre lo que sucedió a su resultado, es decir, el inminente [1] tercer memorándum.

Vamos a empezar por lo que vimos la semana que medió entre la convocatoria del referéndum y el día de su celebración. Vimos a los europeos, institucionales o no, y el mecanismo de Poder interno, (medios de desinformación, sistema político) pidiendo la anulación del referéndum, a pesar de que no había ninguna forma legal de conseguirlo. Vimos la creación de condiciones que rayaban en la anti-normalidad (bancos cerrados) durante todo el “período electoral”. Vimos el apoyo del “sí” por los medios de desinformación, casi al borde de la histeria, con reportajes amañados y mucho más.

Debemos hacer claro que para nada consideramos el referéndum una forma de democracia directa y de Poder popular. Estamos a favor de los procesos de la formación en conjunto y de la toma colectiva de decisiones (y de la asunción de la responsabilidad que se deriva de ellas) sobre las cuestiones que una sociedad organizada es llamada a confrontar. Al mismo tiempo, no creemos que este sea una tarea de especialistas o de alguna élite. Todos deberíamos participar en la toma de las decisiones concernientes a nuestros asuntos comunes.

Además, a pesar del clima creado, el 61,3% de las personas que votaron, especialmente aquellas que pertenecen a los oprimidos, votaron “no”, dando un primer paso a la emancipación del pensamiento contra el terrorismo ejercido contra ellas. La razón principal de la victoria del “no”, fue el voto con criterios de clase. No de conciencia de clase, sino tomando en consideración que la política ejercida hasta hoy no sirve a los intereses – por lo menos económicos – de la mayoría de la gente. Teniendo en cuenta que esta gente se arriesgó a votar negativamente, siendo consciente de que la salida de Grecia de la eurozona es una consecuencia posible, llegamos a creer que la situación económica de la mayoría de la sociedad griega dista poco de ser pésima. Por lo tanto, dado que el referéndum abrió una grieta en la realidad tal como ella se nos presenta, vimos como cambió el mensaje de dicha chusma (políticos, periodistas) después del referéndum, predicando ahora la calma y la unidad, tratando de ocultar que lo único que separa a los pueblos es la desigualdad económica, estando ellos en el lado de los pocos. No tiene nada que ver ni con los “malos alemanes, ni con los inmigrantes, ni con los “funcionarios vagos”, sino con los ricos y los pobres, y de que de esta crisis sólo los primeros se beneficiarán.

El sistema financiero moderno no podría apoyar ningún concepto de autosuficiencia, incluso si ella estuviera integrada en la lógica capitalista. Sólo tratará de mantener los vínculos inextricables utilitaristas por cualquier medio. Y esto es lo que hace. Y con respecto al gobierno, la gestión de las cláusulas del memorándum con consecuencias no trágicas para las clases bajas no puede existir, ya que sirve al mismo sistema que nutre la profundización del abismo entre las clases sociales. La victoria del “no” el “primer gobierno izquierdista” la tiró a la basura, y ahora nos pide que demos no uno, sino cinco pasos para atrás, trayendo un tercer memorándum, duro y de carácter clasista como los anteriores.

Nosotros decimos que se ha dado un pequeño paso, aun cuando este paso se haya dado sólo en la mente de las personas. Es muy optimista el hecho de que, cuando se le da la oportunidad, la gente quiere participar en los asuntos comunes de la sociedad y decidir por sí misma. La apuesta es si decidirá hacerlo sin que se le conceda esta opción. Además, se demostró que esto le asusta al Poder. Que no nos asuste el cambio. No hay decisiones correctas o incorrectas. El único error es la apatía. Que no dejemos que todo esto se pierda. Sal al balcón de tu casa o al barrio, y reúnete con una persona que piensa lo mismo que tú. Buscad a una tercera persona y ya tenéis una asamblea de vecinos. Frente al suministro de electricidad cortado, las confiscaciones de las casas, la arbitrariedad patronal, debemos estar unidos, organizados e iguales.

“Se rescataron los bancos, evitamos la salida de la eurozona. ¿Dónde está la gente? Déficit, medidas equivalentes, ¿y la gente? La gente está en casa asustada, mirando a un Sistema que nos pisotea diariamente. Está aterrorizada de no poder pagar los préstamos hipotecarios, los impuestos interminables, las cuentas que han llegado de nuevo este mes. Pero, ¿qué hacemos? ¿Cuándo estarán maduras estas malditas condiciones?” (Pensamientos incoherentes acerca de este mundo absurdo…).

El texto en griego.

[1] N.d.T. El artículo fue publicado el 27 de julio, unas semanas antes de la votación del tercer memorándum.

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