El siguiente texto fue publicado en la página web de la colectividad anarquista de Corfú Cumulonimbus con motivo de la huelga general del 12 de noviembre. El texto en griego está titulado “Llamamiento a la marcha de la huelga”.

Por la huelga general del 12 de noviembre. Por el regreso a la calle.

La primera convocatoria de una huelga general después de la aprobación del tercer memorándum y las recientes elecciones es un hecho. Otro hecho es que esta convocatoria se parece más a una representación teatral mal montada por los ejecutivos de los sindicatos obreros, con el fin de crear impresiones a corto plazo, y no para oponerse determinadamente al memorándum y al nuevo gobierno. Después del despertar violentamente del sueño de la “esperanza” y del aterrizaje en las “formas realistas de la salida de la crisis”, todas las resistencias sociales tienen que tener una fecha de caducidad y un carácter simbólico. Para ello existe la coalición gubernamental entre la Izquierda y la extrema Derecha: Para escuchar (atender) las peticiones de los súbditos, para absorberlas con sus sensores particularmente sensibles al patriotismo y al “realismo”, y en última instancia para adaptarlas a unos marcos institucionales, “realistas” y patrióticos. No importa que el resultado del referéndum se haya revertido, que las “duras negociaciones” y la “abolición de los memorandos” hayan conducido a la firma de un nuevo memorándum, aún peor que los anteriores, y que la propiedad pública continúe vendiéndose sin cesar. Lo que importa es que la plena normalización del sistema financiero va por buen camino.

Más allá de las declaraciones altisonantes, incluso más allá de la realidad del retroceso de las luchas sociales masivas y de la proliferación de la inercia social y de la táctica de la delegación, (esta convocatoria) pone de relieve más claramente que nunca la opción política de los patrones locales y extranjeros por profundizar el saqueo y la explotación de las clases sociales esclavizadas. El estado de emergencia está presente, va a continuar, y por muchas gestores que cambien, seguirá imponiéndose para oprimir nuestras vidas. En esta coyuntura, simplemente se ha desplazado hacia la izquierda. La invocación constante del “arco democrático” con discursillos emocionantes a la unidad nacional, es el único material “adhesivo” que se les ha quedado a los opresores, para convencernos de que supuestamente tenemos intereses comunes con los que nos dominan y nos oprimen (o con los que respaldan a los que nos dominan y nos explotan).

Se trata de exactamente el mismo “material”, servido por supuesto con la dosis adecuada de humanismo burgués, que trata a las personas que les ha tocado nacer en lugares donde los antagonismos intracapitalistas los arrasan –metafórica y literalmente-, a veces como “intrusos (invasores) clandestinos” que se ven obligados a congestionarse en los campos de concentración modernos, y a veces como “miserables desgraciados” ‘que se ponen uno tras el otro en las colas filantrópicas de las comidas que se les ofrecen. Se trata del mismo “material” utilizado por los nazis de Aurora Dorada (ya “rehabilitados” y con representación parlamentaria en la isla) para afilar sus cuchillos.

En los tiempos de la incorporación de los movimientos (en el Sistema), en los tiempos en que las huelgas generales son convocadas meses enteros después de la votación de memorandos, el lema “todos a la calle” ha perdido su significado y ya ha completado su ciclo. Los últimos cinco años han demostrado que por mucha gente que salga a la calle, por muchas personas que estén en huelga por 24 horas, si no saben qué es lo que están reclamando y deseando y por qué luchan, todas las luchas, todas las metas, todos los sueños, o serán reprimidos por los gases lacrimógenos de los maderos o se convertirán en acuerdos inofensivos e ineficaces en el mismo marco que genera la explotación, la injusticia, y las diferencias sociales. En el mismo marco que está basado en estos mismos valores. Es un marco hostil que no mejora, no puede ser gestionado de una manera “más favorable, más humana”. Tiene que derrocarse.

Tiene que ser derrocado por personas que se juntan no bajo la bandera de la unidad nacional, sino a través de su determinación social y de clase. Por personas que experimentan la guerra de clase social en su cotidianidad, que no consienten la opresión, la sumisión y la indiferencia, que optan por organizarse de una manera igualitaria, no sólo lejos de la lógica de la jerarquía lógica, la colaboración de las clases y la incorporación a las instituciones, sino en contra de ella. Por personas que se cruzan en las comunidades de solidaridad, en las luchas sin intermediarios, en las ocupaciones, las negativas colectivas a pagar, en las asambleas populares, en los sindicatos de base, en los proyectos liberadores, donde se construnen relaciones de igualdad, solidaridad y libertad horizontales, donde las necesidades de una persona son necesidades de todos, donde se organizan nuestras acciones contra el Estado, el Capital y cualquier forma de Poder. En la revolución social victoriosa, donde se materializarán nuestros deseos por una sociedad comunista de libertad, en la anarquía.

Llamamiento a la marcha de la huelga general del 12 de noviembre.

Jueves 12 de noviembre, a las 18:00h, delante de la Casa del Obrero de Corfú.

El texto en griego, portugués.

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