Comunicado de la radio libre 1431AM sobre la reciente tentativa de su represión, llevada a cabo por las autoridades de la Universidad de Tesalónica, estando ellas en plena concordancia con la política represiva del Estado griego, y sirviendo abiertamente a los intereses de los dueños de los medios de desinformación y propaganda masivos que monopolizan las frecuencias de radio y televisión.

La madrugada del miércoles 5 de noviembre, tras una denuncia presentada por el Comité Nacional de Telecomunicaciones y Correos, los servicios técnicos de la Universidad de Tesalónica fueron ordenados por el rectorado de la Universidad a desmantelar la antena FM de la radio social libre 1431AM. En concreto, se abrió con una palanca la puerta de la construcción dentro de la cual se encontraba el transmisor, se bajó la antena y se cortaron los cables de potencia de suministro. Todo el equipamiento fue confiscado, y se encuentra ya en manos de las autoridades universitarias, quienes se niegan a devolverlo.

Tales prácticas no nos sorprenden, ya que varias veces en el pasado en las autoridades universitarias han colaborado con el Comité Nacional de Telecomunicaciones y con otros organismos de control y represión para silenciar todas las voces libres y contra el Régimen, dentro de las universidades. Unos ejemplos más recientes son la represión de 105fm en Mitilene, la de las Radiozonas de expresión subversiva-98FM y la de Atenas Indymedia en Atenas, la de la Radio Katalipsi (Ocupación) en Patras y la de la Radio Revolt en Tesalónica.

Pero veamos primero cuál es el Comité de Telecomunicaciones, y qué papel desempeña en el campo sector) de las comunicaciones.

Como se menciona en su página web, se trata del regulador nacional y del supervisor del mercado de las comunicaciones electrónicas, en el cual operan las compañías de teléfonos fijos y móviles, de comunicaciones inalámbricas y de Internet. Las frecuencias de radio y televisión llevan veinte años en una situación similar a la de una jungla, la cual es perpetuada meticulosamente por todos los gobiernos, sirviendo a los intereses de los grandes medios de comunicación (mass media). El Comité de Telecomunicaciones juega un papel preponderante en este proceso, ya que está constantemente persiguiendo a las voces libres, a los aficionados a la radio y a las emisoras no comerciales, mientras que muestra una enorme tolerancia a las infracciones de las grandes emisoras de radio, tales como los transmisores comerciales misteriosos que ocupan sin licencia alguna las frecuencias de radio en las ciudades grandes. En realidad, actúa como garante de la comercialización del espectro de frecuencias y del sector de las comunicaciones electrónicas en general, funcionando como complemento de la política represiva del Estado.

A esta represión viene a contribuir con gran placer el nuevo rectorado de la Universidad de Tesalónica. Antes incluso de ser electo, había dejado clara su intención de imponer una Universidad esterilizada, en el cual sólo tuvieran cabida las asociaciones estudiantiles “culturales”, que funcionarían dócilmente y en concordancia con las instrucciones de las autoridades, y no estructuras auto-organizadas y proyectos políticos radicales. En esta dirección, por lo tanto, el rectorado convirtió ciertos lugares de la Universidad en guetos, trayendo a ellos la mafia de las drogas, para que pudiera ser justificada la llegada de los nuevos guardias de seguridad de los chalecos antibalas, y las repetidas incursiones (redadas) de la Policía en la ciudad universitaria.

Nosotros por nuestra parte, experimentando diariamente la degradación violenta de nuestro nivel de vida, hemos optado por conceder el micrófono a las luchas sociales y laborales sin mediadores (la lucha contra los contratistas de la Universidad de Tesalónica, la lucha de los obreros de la fábrica auto-gestionada Viomijanikí Metaleftikí, la lucha contra la instalación de una minería de oro en Calcídica), a las luchas de los inmigrantes encarcelados en campos de concentración (reclusión), a los objetores de conciencia, y a todos aquellos y aquellas cuya voz es silenciada por el discurso dominante. Desde hace 14 años emitimos en AM y en Internet, mientras que los dos últimos años hemos logrado recuperar las frecuencias de FM y emitir en el centro de la ciudad. Siendo nuestro proyecto un proyecto auto-organizado contrainformativo, proponemos la igualdad, la libertad de expresión y la cultura anti-comercial, estando en contra de cualquier forma de autoridad, y en contra del discurso de los medios de desinformación fieles al Régimen.

Cuanto más bajen las antenas, más subiremos el volumen.

El texto en griego, portugués.

Deja un comentario

*

Archivo