El 6 de agosto el Estado griego adjudicó el servicio de cita previa para médicos a E-value, una compañía telefónica privada, la cual facilita trabajadores a otras compañías telefónicas con el régimen del trabajo arrendado. En esta trata de esclavos asalariados, el terrorismo laboral, los recortes salariales y los despidos, son fenómenos cotidianos. Al mismo tiempo los beneficios de estas compañías se han multiplicado y el coste de la llamada telefónica para pedir cita médica se ha disparado. Si antes de dicha concesión se pedía cita para algún médico con una llamada urbana, a partir del 6 de agosto el coste de la llamada para pedir cita médica supera el euro. Como se ha explicado en una entrada anterior, en realidad este coste es bastante más alto.

Los trabajadores en estas compañías telefónicas trabajan con contratos temporales o contratos de obras, 6 0 4 horas al día, incluso una vez a la semana. Las patronales de estas compañías aplican la nueva ley anti-obrera, y esto tiene como resultado que muchos de los trabajadores cobren 400 0 250 euros al mes por 6 y 4 horas de trabajo diarias, al mismo tiempo que ellas tienen un beneficio neto de unos millones de euros. Se nota que según la nueva ley anti-obrera los menores de 25 años pueden ser contratados por dos años como practicantes, cobrando algo menos de 430 euros por una jornada de (al menos) 8 horas de trabajo al día. Muchos de los nuevos trabajadores contratados por estas compañías son jóvenes, quienes firman contratos de 4 horas diarias por unos 210 euros al mes, si los gastos de transporte y los demás pequeños gastos personales superan los 100 euros al mes. En algunas compañías telefónicas hay esclavos asalariados que trabajan un solo día a la semana. Estos no son considerados desempleados por el Estado y sus oficinas de empleo, por lo que no aparecen ni en los sondeos, ni en las estadísticas “oficiales”, ni entre los más de 1,2 millones de desempleados… De este modo la tasa de desempleo que ha llegado al 22% es confeccionada sin calcular ni a ellos ni a las miles de personas que trabajan unos días al mes.

En esta jungla de la competitividad capitalista cada día unos cuantos trabajadores pierden su trabajo. Por ejemplo, decenas son despidos en Newsphone. En otra compañía telefónica se han realizado 50 despidos en menos de 20 días. Si no “se alcanzan” los objetivos de la compañía, unos trabajadores se despiden y si se contratan unos pocos para sustituir a algunos de los despedidos, estos son contratados con unos convenios individuales o empresariales de unas condiciones laborales de pura esclavitud.

El terrorismo laboral es un hecho cotidiano. El tiempo de los descansos, incluso el tiempo que se está en el lavabo, es cronometrado. Y si no eres un “buen trabajador”, en el mejor de los casos se te entrega una advertencia por escrito. En aras del beneficio no cuenta ni la supervivencia ni la vida ni la dignidad de los seres humanos que trabajan en estas compañías telefónicas, porque simplemente ellos son tratados como mano de obra desechable, no como seres humanos.

Al mismo tiempo que las compañías telefónicas y sus centros de atención al cliente aplican al pie de la letra la legislación votada por los varios gobiernos de turno, despidiendo, recortando salarios y aterrorizando a los trabajadores, son subvencionadas por el Estado para un servicio que debería ser un bien social gratuito. Por lo menos en una sociedad que respeta al mínimo la entidad humana…

Un comentario para “Terrorismo y condiciones laborales de pura esclavitud en las compañías telefónicas a las que se ha concedido el servicio de cita previa”

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