Terroristas y “terroristas”

Terrorismo es vuestra cotidianidad mórbida (impasible)

La primera noticia impactante para el 2014 fue el hecho de que Cristódulos Xirós[1] no regresó a la cárcel del permiso que se le había dado. ¿Y ahora qué? ¿Se va a encontrar con Maziotis[2] y van a empezar a hacer juntos atentados “terroristas” malos? ¿Y cómo se va a completar la historia de éxito[3] nacional con tales fenómenos?

Es lógico que los dueños de los canales televisivos, los patrones todopoderosos de los periodistas, se sientan incómodos con tales acciones. Lo que es provocativamente estúpido es que las bien remuneradas putas periodísticas y sus proxenetas creen (confeccionen) la sensación del terror a lo que les gusta llamar “opinión pública”, con el pretexto de unas noticias tan buenas como esta. Y decimos buenas porque no hay mejor noticia que te informes de que un prisionero está libre después de pasar doce años en la cárcel.

Según la legislación es ilegal escapar de la cárcel. Según la inteligencia humana fundamental es la cosa más normal del mundo que uno busque su libertad por todos los medios. Pero dejemos de lado la inmensa y caótica distancia entre las leyes y la lógica, y hablemos sobre el terrorismo. Sobre el terrorismo normal y sobre el otro “terrorismo”. Hacemos esta distinción porque esta palabra (y no sólo ésta) ha sido usada en exceso en los últimos años, y el resultado de este abuso es que haya perdido el verdadero significado que tiene y que hayamos olvidado que significa.

La palabra terrorismo (en griego) es compleja y se deriva de las palabras ” terror ” y “dominar”. El terrorista es él que domina por medio del terror. Terrorismo es la táctica de provocar el terror (por lo general a nivel masivo) para imponer tu opinión. Terrorismo son las crueles políticas económicas del Estado, cuya consecuencia son los miles de suicidios y miles de ciudadanos pobres, desempleados y asustados. Terrorismo es la apariencia y la actitud de la llamada Policía antidisturbios odiada por el pueblo, cuya tarea es ejercer violencia y disparar gases cancerígenos al enemigo interno. Terrorismo son las leyes crueles que protegen los intereses de los armadores. Terrorismo son las noticias de las 20:00h en los canales de televisión ilegales.

Todo lo anteriormente mencionado son formas de puro terrorismo. La reacción al terrorismo en la práctica ha sido nombrada “terrorismo”, como si el ataque simbólico a la residencia del embajador alemán, el hecho de que Xirós está libre, un enfrentamiento con la Policía o una huelga combativa, puedan causar terror a alguien aparte de los oligarcas y sus títeres. Querido lector y querida lectora, gritemos claro y sin rastro de miedo:

Terroristas son los políticos, los banqueros, los armadores, los periodistas. Terroristas son los jueces y los maderos. Terroristas son los que gobiernan (dominan) a través del terror. Terroristas son los que no pueden soportar ni el concepto evidente de la igualdad ante las leyes, y quieren eliminar, bajo diversos pretextos, los permisos de pocos días dados a los presos (véase el caso de Stratulis), encarcelar a personas sin juicio durante todo el tiempo que les da la gana (véase el caso de Sakkás) y poner en el punto de mira a personas a causa de sus ideas (véase el caso de Fay Mayer).

Terroristas son los que son alérgicos incluso a las leyes que ellos mismos han votado. Todo el resto refleja el eterno deseo de los de arriba de reforzar la represión y proteger su dinero, es decir, cosas que no conciernen a nadie y por supuesto no causan terror a nadie…

El texto en griego.



[1] Preso político, miembro del grupo de lucha armada izquierdista 17N (17 de noviembre)

[2] Preso político, miembro del grupo de lucha armada anarquista ELA (Lucha Popular Revolucionaria)

[3] Traducción del inglés “success story”, frase que empleó el primer ministro para calificar la situación actual en Grecia…

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