Otra vez el terrorismo del Capital fue respaldado y facilitado por las fuerzas represivas. La Policía griega detuvo a sindicalistas que quisieron asistir a una asamblea de trabajadores en una empresa, cuya patronal había tra de itado de imponer un convenio empresarial con recortes salariales de hasta un 50%, aprovechándose de la ley laboral votada por uno de los regímenes más reaccionarios y fascistas en la historia contemporánea del país.

La patronal de la distribuidora de libros al por mayor “Almacenes Georgíu”, ubicada en Tesalónica, intentó aplicar los convenios empresariales en su empresa, con unos recortes salariales de hasta el 50%, aprovechándose de la nueva legislación laboral que favorece los convenios empresariales sobre los convenios colectivos. Los trabajadores convocaron una asamblea general para el domingo 13 de noviembre, para debatir sobre el tema que había surgido. Los miembros de la Asociación Sindical de Trabajadores en Librerías, Papelerías y Editoriales[1], de Tesalónica se fueron a donde se iba a celebrarse la asamblea para hablar con los trabajadores sobe el tema de los convenios empresariales.

Entonces la patronal de la empresa demandó a los miembros de la Asociación Sindical por invasión ilegal en el territorio de los almacenes y pronto llegó la Policía. Más de 10 miembros de la Asociación Sindical, así como un miembro del Centro de Trabajo de Salónica, fueron detenidos y llevados a la comisaría de Policía del centro de la ciudad.

Se trata de una tentativa muy seria de terrorismo patronal. Los sindicalistas de la Asociación Sindical de Trabajadores en Librerías, Papelerías y Editoriales, así como del Centro de Trabajo acudieron, como lo debían, a la asamblea de los trabajadores para debatir con ellos sobre los nuevos convenios empresariales “propuestos’ por la patronal de la empresa, con recortes salariales que llegarían al 50%. La reacción de la patronal fue llamar a la Policía y pedir su detención. Vale la pena señalar que la Policía  obedeció de inmediato a las órdenes de la patronal de la empresa, mandando cinco coches patrulla para detener a los sindicalistas.

Finalmente, tras la presión ejercida, la patronal se vio obligada a retirar la demanda. Una hora más tarde la Policía puso en libertad a los detenidos. Después de su liberación, los miembros de la Asociación Sindical regresaron a los almacenes donde se celebraba la asamblea, manifestando fuera de ellos, mientras que dentro  se celebraba la asamblea extraordinaria de los trabajadores. Los manifestantes, gritando lemas, llamaron a los trabajadores a no firmar el contrato del convenio empresarial que prevé la reducción drástica de sus salarios.

El tema no se da por acabado. Está por resolver, tanto en esta empresa como en muchas más. Con la nueva legislación aprobada por el gobierno, los derechos laborales están prácticamente eliminados. La lucha combativa de los trabajadores, auto-organizados en sindicatos de base, es el único camino de aquí en adelantes si no se quiere vivir una barbarie generalizada.



[1] Sindicato de base de este sector.

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