Tras las organizaciones no gubernamentales no hay “sensibilidad”Cartel de la Asamblea antifascista “autonome antifa”.

Tras las organizaciones no gubernamentales no hay “sensibilidad”, hay Estado, patrones, racistas y Policía

No es fortuito: Siempre que los obreros inmigrantes reclusos en los centros de internamiento se rebelan, los primeros que se ven forzados a salir pitando son los empleados de las organizaciones no gubernamentales.

Desde luego, los humanistas siempre vuelven a los pocos días, a veces bajo la protección de las llamadas fuerzas antidisturbios, como ocurrió recientemente en la isla de Quíos. Sin embargo, en cualquier caso, el hecho de que son puestos en el punto de mira por los que se supone que se benefician de ellos es algo del que podemos aprender muchas cosas.

Efectivamente, los reclusos en los centros de internamiento gozan del privilegio controvertido de ver las planificaciones de nuestro Estado y a sus sirvientes desde un ángulo particularmente preciso. Desde este punto de vista, la identificación del Estado con las ciencias médicas y sociales, así como con el “humanismo privado”, organizado (estructurado) como una empresa capitalista llamada organización no gubernamental, es algo más que fácil. La única diferencia entre ONGs y Policía es que los empleados de las primeras no llevan armas.

La aparición de las ONGs como parte (componente) del Estado, su importancia política aumentada, que ha llegado hasta ser ministro de “política migratoria” un ex presidente de una ONG, son signos de nuestros tiempos y refleja la delegación de funciones del Estado a la “sociedad de los ciudadanos”, o sea a aquellos segmentos de la clase media en los cuales son claramente discernibles algunas idea izquierdistas. El hecho de que dichas funciones conciernan a la gestión política y científica de la clase obrera no debe extrañarnos: En nuestros tiempos los «estratos sociales inferiores» se multiplican (van creciendo). Junto con ellos se multiplican (van creciendo) los proyectos (planes) del Estado.

Lo que nos debe hacernos pensar es la facilidad con la cual los reclusos en los centros de internamiento entienden cual es el papel de los humanistas, y la dificultad que tenemos nosotros de entenderlo. “Nosotros”, los candidatos a ser “beneficiarios”, los candidatos de ser receptores de humanismo, los candidatos a ser objetos de gestión estatal, siendo los instrumentos de esta gestión los científicos izquierdistas humanistas.

Normalmente deberíamos gritarlo alto: ¡Ni queremos ni podemos vivir en un país con organizaciones no gubernamentales y centros de internamiento para extranjeros!

Asamblea antifascista “autonome antifa”

El texto en griego.

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