Texto de la Asamblea de la plaza de Keratsini y Drapetsona, y del Espacio auto-organizado de solidaridad y ruptura Resalto, publicado con motivo de la convocatoria a una manifestación antifascista el sábado 17 de septiembre de 2016, tres años después del asesinato del antifascista Pavlos Fyssas por un batallón de asalto neonazi.

Tres años después del asesinato de Pavlos Fyssas:

El escalonamiento de la guerra militar y económica de los Estados y las alianzas de la Soberanía mundial conduce al aumento de las oleadas de los refugiados, corroborando de la manera más trágica la realidad del lema: Naciones, Estados, religiones y economía, han llenado el planeta de mataderos humanos. Y todo eso para que vengan luego los mismos mecanismos, los mismos intereses que son responsables de los extensos desarraigos (entre ellos el Estado griego con su participación en la OTAN y la UE) a demonizar y criminalizar la emigración. Los muros de la Europa-fortaleza se alzan aún más alto, con vallas y patrullas comunes de las autoridades portuarias, la FRONTEX y la OTAN. Al mismo tiempo que la Izquierda (local) estatal profundiza y extiende el estado de exclusión de los refugiados con la “hospitalidad” que se les ofrece en campos de concentración, con la reclusión de los recién llegados en hot spots fronterizas, con deportaciones diarias y con la represión de las estructuras de solidaridad, como ocurrió con los desalojos de las okupas de techo para inmigrantes y refugiados Orfanotrofío, Hurriya y Nikis, el 27 de julio en Tealónica, demoliendo el edificio de la okupa de Orfanotrofío (un edificio del obispado de Tesalónica, abandonado durante muchos años antes de su ocupación), así que no fuera re-ocupado.

Tres años después del asesinato de Pavlos Fyssas:

El papel sistémico de los fascistas y su presencia pública parecen reducidos en comparación con lo que pasaba hace unos años, cuando funcionaban como una agencia estatal “informal” de represión de los inmigrantes, los luchadores y los diferentes, con la acción de los “batallones de asalto”. Se trata de unas funciones que se suspendieron cuando los fascistas, guardianes del Régimen, quisieron decidir ellos cual serían sus agresiones, y escalonaron sus acciones violentas reclamándole la hegemonía a la violencia estatal oficial, y se convirtieron de un mecanismo de terrorismo y de imposición de la paz social y de clase, en causa de reacciones sociales y de enfrentamientos de gran escala, sobre todo después del asesinato de Fyssas.

Sin embargo, la recesión coyuntural de su agresividad en público no debe engañarnos. En Keratsini trataron de realizar un evento público en febrero pasado, cuando llamaron a una concentración en Sjistó, en presencia de toda la cúpula de Aurora Dorada, tratando de crear un comité de vecinos racista. Esta tentativa fue anulada por las intervenciones sociales y por las concentraciones combativas de los y las antifascistas. La recién fundada formación fascista L.E.P.EN. (una escisión mafiosa de Aurora Dorada) provocó anunciando la inauguración de sus oficinas en la plaza de Aguios Panteleímonas (San Pantaleón) en Atenas, el 18 de septiembre, día del tercer aniversario del asesinato de Pavlos Fyssas.

Los fascistas eran, son y serán el brazo largo del Estado, y los protectores (guardianes) de los patrones, ya sea como vanguardia o como reserva represiva. En un ambiente de crisis sistémica e inestabilidad social, (los fascistas) tendrán siempre un papel importante en las decisiones políticas de la Soberanía, y en las mutaciones en el seno del Régimen. Tampoco han parado sus ataques asesinos, con redadas en casas de inmigrantes (por ejemplo la reciente en Asprópyrgos) e incendiados de okupas de techo para refugiados e inmigrantes, como el ataque incendiario a la okupa de Notará, 26, la madrugada del 24 de agosto. Al mismo tiempo, no han parado de poner en el punto de mira al mundo de la lucha, y de realizar ataques incendiarios a centros sociales auto-organizados y a okupas, jugando un papel que conocen muy bien: el de la extensión de la represión estatal de los sujetos sociales o luchadores puestos en el punto de mira.

Tres años después del asesinato de Pavlos Fyssas:

El juicio-parodia de Aurora Dorada (en el cual todavía “se investiga” porque los policías que estuvieron presentes (en el incidente del asesinato) no realizaron ninguna retención de ninguno de los más de treinta bravucones del batallón de asalto nazi que atacó a Fyssas y a sus amigos, así como la posible responsabilidad de los autores del asesinato y de la cúpula política de la banda fascista que daba las órdenes relativas) constituye una obvia confirmación más que el antifascismo no tiene lugar en las salas de la Justicia burguesa, ni se realiza con fanfarronerías de denuncias y con protestas institucionales, sino que tiene lugar en las calles y en las conciencias, de forma auto-organizada y sin jerarquías, contra todo tipo de totalitarismo, oscurantismo e imposición, contra todo tipo de discriminaciones sociales y falsas, siendo una parte integrante de la lucha por la liberación social e individual.

A no acostumbrarnos al espanto de este mundo y a la política de la muerte. Enfrentamiento con el Estado, los patrones y los fascistas.

Manifestación antifascista en Keratsini. Sábado 17 de septiembre de 2016, 12:00h, Amfiali, plaza de Nikis.

El texto en griego, portugués.

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