En esta entrada publicamos dos textos enviados a nuestro correo electrónico por la Unión Sindical Libertaria (ESE). El primero es una breve descripción de las acciones recientes de la Unión respecto a la cuestión de los refugiados sirios en Atenas. El segundo es un análisis de la cuestión.

El viernes 19 de diciembre de 2014 visitamos a los refugiados sirios alojados en un hotel del centro de Atenas, en espera de que se cumplan las promesas realizadas por el Estado griego (concesión del asilo y de visados). Les llevamos y les entregamos ropa, calzado y medicamentos, contribuyendo así al intento de cubrir sus necesidades básicas. Conversamos con ellos sobre la guerra en su país, su huida y su lucha. Escuchamos sus problemas y sus preocupaciones. Prometimos continuar en contacto con ellos y ayudarles en lo necesario.

Visitamos también a los refugiados sirios que se encuentran alojados en otro hotel, con los gastos cubiertos por parte de la Asamblea de Solidaridad. Estos refugiados, como bastantes de los del primero hotel mencionado, son de los que fueron “barridos” y desalojados por la policía de la Plaza Sintagma, de forma violenta e inhumana, haciéndoles perder sus objetos personales (documentación, teléfonos, dinero, ropa, calzado). Entregamos a la Asamblea de Solidaridad la cantidad de 216 euros (del Fondo Solidario de ESE), contribuyendo a cubrir así los gastos de alojamiento.

Declaramos nuestra intención de apoyar esta lucha y ayudar a los refugiados sirios. Declaramos nuestra disposición a participar activamente en la Asamblea de Solidaridad y en las iniciativas que surjan.

En solidaridad con los refugiados sirios

La guerra civil siria es una muestra más del paraíso capitalista moderno, del paraíso globalizado de los mercados y los patrones. Los muertos alcanzan ya los 100.000, según los datos de la ONU. La barbarie del régimen de Al Assad y de otros muchos implicados en esta masacre (p.ej. los islamistas) está obligando al pueblo sirio a escapar. El uso de bombas de racimo en áreas habitadas, así como las atrocidades llevadas a cabo contra la población civil, los rehenes y los combatientes rivales no dejan ningún margen de supervivencia y conducen ineludiblemente al camino del exilio. Responsable del exilio y de las oleadas de refugiados son también las grandes potencias imperialistas, que juegan sucio pisoteando a los pueblos, en este caso concreto al pueblo sirio y el pueblo kurdo.

La responsabilidad por las guerras del Oriente Medio y África recae también sobre el Estado griego, que participa en la OTAN y en los planes imperialistas de las grandes potencias. El Estado griego apoya intervenciones militares, guerras “humanitarias” y la disolución de países. El ejército griego está presente como fuerza de ocupación en muchas regiones del planeta, por ejemplo en Afganistán, en Iraq, en Bosnia, en Kosovo y en África oriental. El Estado griego es corresponsable pues del destierro de las personas que dejan atrás sus casas y se van perseguidos por las bombas, la ocupación y la pobreza.

Los refugiados sirios en los países vecinos alcanzan ya el millón y la mitad más o menos son niños. Los desterrados dentro del país son 3,6 millones y hay miles de personas que continúan cruzando las fronteras. Estos son los grandes refugiados de nuestros días: las víctimas de la guerra de Siria.

Los Estados de la Unión Europea y la superpotencia atlántica (EE.UU.), que son corresponsable de esta masacre, continúan la guerra contra los refugiados y en el interior del país. Los que consiguen superar las vallas, las minas y los ataques homicidas en la frontera, son mantenidos bajo un régimen de clandestinidad permanente y no ven reconocido ninguno de sus derechos políticos y sociales.
Varios centenares de refugiados de Siria (hombres, mujeres y niños) plantaron una batalla heroica que duró 26 días en la Plaza Sintagma, en el centro de Atenas, reivindicando al Estado griego lo que resulta obvio: asilo con plenos derechos como víctimas de guerra y libertad de circulación dentro de la Unión Europea. Los refugiados sirios que participaron en esta larga lucha en la Plaza Sintagma consiguieron una victoria destacada. El gobierno se comprometió a concederles el asilo y la documentación necesaria para viajar. Se comprometió incluso a acelerar los trámites para ello. La victoria de los refugiados es el resultado de su empuje y de la presión del movimiento de solidaridad que se desarrolló. Su victoria es la victoria de todo el movimiento social.

No tenemos ninguna confianza en que el Estado griego, tanto a nivel central como a nivel local (Ayuntamiento de Atenas), cumpla con sus promesas. No olvidamos el incumplimiento de muchas de las promesas del Estado griego para con los inmigrantes que realizaron una larga y célebre huelga de hambre en el edificio de Ypatía hace varios años. No en vano, la política antiinmigración del Estado está presente en todas partes. El Estado griego considera que los inmigrantes son un problema, y no personas con problemas. Basta con ver como el Estado llevó a cabo el desalojo de los refugiados que protestaban en la Plaza Sintagma. El gobierno y el alcalde querían acabar con la protesta lo antes posible.

Apoyamos la lucha de los refugiados sirios para que se cumplan las promesas que consiguieron arrancar con su lucha.

– Asilo a las víctimas de la guerra.

– Libertad de circulación dentro de la Unión Europea. Que Grecia no se convierta en una “cárcel” para refugiados.

– Techo, alimentos, asistencia sanitaria, trabajo y derechos para los refugiados ya.

Contribuiremos al intento de cubrir las necesidades básicas de los refugiados que están alojados en hoteles, en espacios municipales y en la ocupación de Asírmatos (Brahami).

La lucha continúa, hasta que se satisfagan las reivindicaciones de todas las víctimas de la guerra. Los primeros 603 vencieron, ahora son miles los que esperan vencerá también.

Unión Sindical Libertaria (ESE)

El texto en inglés.

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